Ideal para quienes buscan alternativas rápidas y saludables, esta preparación sorprende por su textura cremosa y su sabor equilibrado. Esta tarta salada fácil, sin horno y lista en pocos minutos es ideal para resolver almuerzos o cenas.
La tarta de espinacas sin horno representa una solución práctica, fresca y accesible para cualquier comida, ya sea almuerzo o cena. Su elaboración permite ahorrar tiempo y energía, manteniendo un equilibrio entre sabor, textura y valor nutricional.

Las tartas saladas son una forma muy práctica de incorporar distintos alimentos a nuestra dieta diaria. Además, con muy pocas materias primas podemos hacer un almuerzo o cena para tu deleite y el de tus comensales, ¡incluidos los niños! El secreto de una buena tarta es que la masa quede crocante y el relleno, esponjoso y sabroso.
Ingredientes y Preparación: Una Guía Detallada
Existen diversas formas de preparar esta versátil tarta, adaptándose a tus preferencias y al tiempo disponible. A continuación, se detallan los ingredientes y los pasos para su elaboración, considerando diferentes métodos.
Versión Cocida en Sartén: Sabor Intenso y Textura Cremosa
Esta versión se cocina directamente en sartén, resultando en un plato rápido y lleno de sabor.
Ingredientes para la versión cocida:
- 300 g de espinacas frescas o congeladas
- 1 cebolla mediana
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 huevos
- 200 g de queso crema o ricota
- 50 g de queso rallado
- Sal y pimienta a gusto
- 6 rebanadas de pan de molde sin corteza o 2 tortillas de trigo
- Manteca o aceite para engrasar
Pasos de preparación:
- Lavar y escurrir las espinacas. Si están congeladas, descongelar y eliminar el exceso de líquido.
- Pelar y picar la cebolla.
- Calentar el aceite en una sartén. Agregar la cebolla y saltear hasta que quede transparente.
- Incorporar las espinacas y saltear durante 3 a 4 minutos. Condimentar con sal y pimienta.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Mezclar las espinacas salteadas con el queso crema y el queso rallado.
- Añadir los huevos batidos.
- Engrasar una sartén y cubrir la base con pan de molde aplastado o una tortilla.
- Verter el relleno sobre la base y cubrir con tapa. Cocinar a fuego bajo durante 12-15 minutos.
- Desmoldar y cortar en porciones una vez firme.

Versión Fría con Gelatina: Ligera y Refrescante
Para una opción más ligera y sin cocción, la gelatina sin sabor estabiliza el relleno, creando una tarta perfecta para el verano o como aperitivo.
Ingredientes para la versión fría:
- 300 g de espinacas frescas o congeladas
- 1 cebolla mediana
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 200 g de queso crema o ricota
- 50 g de queso rallado
- Sal y pimienta a gusto
- 6 rebanadas de pan de molde sin corteza o 2 tortillas de trigo
- Manteca o aceite para engrasar
- 1 sobre de gelatina sin sabor
Pasos de preparación:
- Lavar y escurrir las espinacas. Si están congeladas, descongelar y eliminar el exceso de líquido.
- Pelar y picar la cebolla.
- Calentar el aceite en una sartén. Agregar la cebolla y saltear hasta que quede transparente.
- Incorporar las espinacas y saltear durante 3 a 4 minutos. Condimentar con sal y pimienta.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Mezclar las espinacas salteadas con el queso crema y el queso rallado.
- Disolver la gelatina sin sabor en 3 cucharadas de agua caliente y agregar a la mezcla.
- Engrasar un molde y forrar la base con pan de molde aplastado o una tortilla.
- Verter el relleno en el molde y refrigerar por un mínimo de 2 horas.
- Desmoldar y cortar en porciones una vez firme.
Variación con Masa Prehecha: Ahorro de Tiempo Adicional
Si buscas optimizar aún más el tiempo, puedes utilizar masa de tarta comprada.
Ingredientes Adicionales:
- 1 masa para tarta (hojaldre, brisa, etc.)
Pasos de preparación:
- Colocar la masa de tarta en un molde previamente enmantecado o rociado con aceite. Pincharla con un tenedor y llevar a horno precalentado a temperatura media por 8 minutos (solo para secar).
- Preparar el relleno de espinacas salteadas con cebolla, queso crema y huevos batidos (o gelatina, según la versión).
- Verter el relleno sobre la masa pre-horneada.
- Hornear a temperatura media hasta que el relleno esté cocido y la masa dorada (aproximadamente 15-20 minutos).
- Dejar enfriar antes de servir para que el relleno mantenga su consistencia.

Consejos para una Tarta Perfecta
Para potenciar el sabor y la textura de tu tarta de espinacas, considera los siguientes consejos:
- Salteado de las espinacas: Saltear las espinacas previamente con cebolla no solo aporta sabor, sino que también reduce la humedad del vegetal, evitando que la tarta quede aguada.
- Proporciones: Mantener una buena proporción entre vegetales, ligante (huevos, queso crema) y base es crucial para lograr una consistencia ideal.
- Condimentos: No dudes en añadir ajo picado, pimienta y hierbas frescas para darle más intensidad al sabor. El uso de condimentos, hierbas y especias puede variar los sabores y ofrecer siempre una versión que sorprenda.
- Quesos: Experimenta con diferentes tipos de queso. El queso azul puede aportar un toque intenso, mientras que el queso cremoso o mozzarella cortado en cubos añade cremosidad. Si usas queso cheddar, ajusta la sal, ya que suele ser salado.
- Base: Si prefieres una base sin gluten, puedes usar harina de almendra o harina de arroz para hacer la masa.
- Enfriamiento: Dejar enfriar la tarta antes de servirla, especialmente en la versión al horno, ayuda a que el relleno no pierda su consistencia.
🥧Tarta de ESPINACAS y QUESO Súper Fácil y DELICIOSA | Quiche Económica y Rendidora!
Información Nutricional Estimada
Cada porción de esta tarta de espinacas, preparada según las cantidades indicadas, contiene aproximadamente:
| Componente | Cantidad Estimada |
|---|---|
| Calorías | 270 kcal |
| Grasas | 16 g |
| Grasas saturadas | 6 g |
| Carbohidratos | 18 g |
| Azúcares | 3 g |
| Proteínas | 12 g |
Nota: Estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
Conservación
Conserva la tarta de espinacas en la heladera hasta por 3 días en un recipiente hermético o bien cubierta. Antes de servirla, puedes recalentarla ligeramente si lo deseas.
