Te encantan las croquetas pero el método de cocinado muchas veces te frena a la hora de disfrutar de este delicioso manjar. Sin embargo, has oído hablar de la freidora de aire y decides hacerte con una ya que el método de cocinado es uno de los más saludables «freír, sin freír». En este post te contamos todo lo que necesitas saber sobre cómo cocinar croquetas en tu freidora de aire y que te queden perfectas. Evitando que se abran en la fritura ni queden luego grasientas. Pues sigue todas nuestras recomendaciones para que te queden unas croquetas perfectas.
Dentro de la variedad que tenemos en el blog, las croquetas son las recetas con más búsquedas al mes y también sobre las que más preguntas me hacéis. Una de ellas, es sobre la fritura y porqué se abren al freírlas. Y es que cuando haces croquetas, tienes que seguir unos pasos concretos y si fallas en uno de ellos, la croqueta no sale bien. Por eso es tan importante hacer una buena bechamel como congelar bien una croqueta. Antes de freír.
Si la bechamel está muy líquida es posible que las croquetas se abran al freírlas. Cuanto más densa sea la masa de la croqueta más fácil será luego la tarea. La bechamel de las croquetas debe ser espesa, pero eso no significa que tenga que ser una masa apelmazada y dura que resulte incomible, y esto es algo que pasa en muchas ocasiones. Si la croqueta tiene la bechamel cremosa pero consistente lo mejor será hacer croquetas uniformes que se puedan empanar bien, sin que queden fisuras a donde no llegue el pan rallado y por donde pueda salir el relleno una vez en la sartén.
Las croquetas pueden tener varias formas, pequeñas, medianas o grandes. También pueden ser redondas, ovaladas o incluso cuadradas. Lo mejor es que tenemos la croqueta redonda u ovalada, pero de superficie uniforme. Al igual que la forma, el tamaño es importante… Lo ideal es que todas las croquetas tengan tamaños similares, de unos 3 cm. Para la forma, lo ideal es echar la masa en caliente en una manga pastelera con una boquilla ancha especial para croquetas. Suelen vender kits de boquilla y manga juntos.
Debes batir bien los huevos, que se integre bien las yemas con las claras, pero sin que espumeen. A veces encuentras croquetas con más rebozado que bechamel, claro, es imposible que se abran al freír, pero para mi no es una buena croqueta. Otra cosa es darle un punto extra de crujiente con panko japonés, con un pan especial rallado de un pan integral o pan de pueblo (por ejemplo el pan de Cea de Ourense, un rebozado con mucho sabor), incluso rebozados alternativos, como mezclando el pan rallado con ajo y perejil, con otros toques de especias como el pimentón o el orégano, con cereales, frutos secos como la almendra triturada o patatas fritas machacadas. Ya sabéis, un rebozado ligero pero crujiente, le suele gustar a todo el mundo y ayudan en la fritura final. Y cuando tengáis rebozadas vuestras croquetas es el momento perfecto para acabar de darle forma y que queden bonitas.
El origen francés de la croqueta. La croqueta, uno de los bocados más populares de la gastronomía europea, tiene su origen en Francia a finales del siglo XVIII. El término "croquette" procede del verbo francés "croquer", que significa “crujir”, en referencia a su característica textura exterior. Las primeras referencias aparecen en recetarios de la alta cocina francesa como una forma elegante de aprovechar carnes ya cocinadas.
Uno de los nombres clave en su difusión fue el del cocinero Antoine-Augustin Parmentier, quien promovió recetas para combatir la escasez de alimentos. En ese contexto, las croquetas se consolidaron como una solución práctica y económica que pronto saltó de las mesas aristocráticas a los hogares populares de toda Europa. Durante el siglo XIX, la croqueta cruzó fronteras y se adaptó a las tradiciones culinarias de otros países. En España encontró un terreno especialmente fértil, donde evolucionó hacia su versión más reconocible: una masa de bechamel espesa mezclada con restos de jamón, pollo, ternasco o pescado, reforzando su papel como receta de aprovechamiento.
¿Cómo cocinar las croquetas en una freidora de aire sin que se rompan? Preparar croquetas en freidora de aire supone un reto distinto al de la fritura convencional, ya que la ausencia de aceite abundante puede afectar a su estructura. Para evitar que se rompan, es fundamental que la masa esté bien fría y compacta antes de cocinarlas. Dejar las croquetas reposar en el frigorífico durante varias horas, o incluso congelarlas ligeramente, ayuda a que mantengan su forma durante el proceso.
Otro aspecto clave es el rebozado. Por eso las croquetas que podemos comprar a precios bajos en la sección de congelados del super son habitualmente las que más se rompen. Si las hacemos nosotros, o las compramos en una carnicería, las recetas son mucho más caseras e incorporan por tanto un rebozado de mayor calidad. Podemos hacer que ese empanado sea firme pasando la croqueta por harina, huevo y pan rallado preferiblemente fino o tipo panko para crear así, una capa protectora que evita que la bechamel se salga. Lo mismo sucede con la masa: cuánto más líquida sea, más fácil será que pueda romperse y desparramarse en la freidora de aire. Aquí lo importante sería usar la medida justa de bechamel dotando a nuestra croqueta de cuerpo con el predominio de ingredientes como el jamón, el pollo o el pescado.
Pulverizar ligeramente las croquetas con aceite en spray antes de introducirlas en la freidora también contribuye a sellar el exterior y lograr un acabado dorado y crujiente. Podemos ayudarnos extendiendo el aceite con un pincel de cocina.

Por último, la temperatura y el espacio dentro de la freidora son determinantes. Cocinarlas a unos 200 grados y sin amontonarlas permite una circulación uniforme del aire caliente, reduciendo el riesgo de roturas. Esta pregunta de cómo salen las croquetas en freidora de aire es, junto con la de cómo salen las patatas fritas, las que más se repiten cuando llega a casa una freidora de aire.
Sobre el tema de las croquetas en freidora de aire tengo sentimientos encontrados, porque he pasado por diferentes etapas. La primera vez que las hice no me gustó nada el resultado: se me explotaban todas. A pesar de que hice bastante croquetas y probé de muchas maneras, congeladas, sin congelar y a diferentes temperaturas, los resultados fueron muy parecidos: se quedaban abiertas y, en algunos casos, saliendo la masa por alguna rotura de la croqueta. Incluso las compré precocinadas congeladas y sin congelar con resultados similares. Es cierto que con una inmensa capa de pan rallado, logré que casi ninguna se saliera, pero no me gustó el resultado: eso no es una croqueta, es pan rallado a lo salvaje envolviendo una bechamel que pierde importancia.
Para tomar una buena croqueta no hay nada como freirlas en abundante aceite de oliva virgen extra. Hace tiempo escribí unos cuantos consejos sobre esto.
Con el tiempo le he cogido el gusto a hacerlas en la freidora de aire, sobre todo si son para una cena con los de casa. Me soluciona que sin hacerles mucho caso presento unas croquetas con muy poca grasa. Uso mi doble rebozado: cuando les doy forma con pan rallado y luego las paso otra vez por huevo y pan rallado, queda un rebozado rico, pero no es una rebozado exagerado. Uso pan rallado grueso: también es válido hacerlo con estos nuevos preparados como Panko o copos de maiz. Dejo las corquetas a temperatura ambiente un rato: de esta manera el pan rallado se seca un poco y sube un poco el punto crujiente.
Las croquetas necesitan, antes de meterlas en la freidora de aire, un buen flis (pulverizado) con aceite de oliva virgen extra. Yo no he encontrado todavía un pulverizador que me vaya bien y sigo usando el de los supermercados que, aunque va de maravilla, me resulta muy caro. Seguiré investigando.
Y por último, me quedan mejor a temperatura alta.. Yo las pongo a 205ºC durante unos 10 minutos, según el tamaño. Si las tengo congeladas, procuro descongelarlas con antelación. El tiempo es orientativo y puedes necesitar algún minuto más.
Lo más importante y lo que más afecta a este hecho es que el aceite no esté sufientemente caliente. Este es el error principal y que hará que tus croquetas se abran al freirlas. El aceite tiene que ser bueno y estar bien caliente. Parece obvio, pero con esto tendremos la mitad del camino recorrido. Hay que tener en cuenta que al meter la croqueta en aceite con tan alta temperatura (180-190ºC), el rebozado empieza a deshidratarse y es por ello que luego quedan crujientes. Por ello, hay que cuidar también el rebozado de las croquetas, el tipo de pan rallado, el huevo, la cantidad, etc. El tipo de aceite que utilicemos para freír es muy importante, el de oliva extra es mucho mejor que el de girasol, ya que aguanta mejor las altas temperaturas. Cuando uno elabora croquetas en su casa, y hace muchas, lo mejor es congelarlas.
La freidora de aire se ha convertido en uno de los elementos esenciales en las cocinas modernas. Y es que, gracias a este electrodoméstico podemos disfrutar de infinidad de recetas deliciosas, pero sin la alta carga calórica y de grasas que muchas recetas tenían al hacerlas fritas. De ahí que cada día más familias opten por este aparato porque es una forma sencilla de comer deliciosa y saludable. En este sentido, uno de los muchos platos que podemos hacer en la freidora de aire son las exquisitas y tradicionales croquetas. Al contrario de lo que puedas estar pensando, quedan muy ricas y no solo eso, gracias al truco que vamos a compartir contigo, podrás garantizar que no se peguen. Continúa leyendo y descubre de qué se trata.
El truco para que las croquetas no se peguen en la freidora de aire. Las freidoras de aire son nuestros mejores aliados para disfrutar de una comida saludable sin sacrificar el sabor. Sin embargo, en el caso de las croquetas, dada su naturaleza cremosa, en muchas ocasiones se pueden pegar y romper. Lo bueno es que, gracias al siguiente truco, eso no volverá a pasar.
El primer paso para evitar que las croquetas se rompan es echarles un poco de aceite de oliva virgen extra por arriba y por abajo. Es importante destacar que se trata de un poco, no debes echar demasiado, pero es importante hacerlo para evitar que éstas se peguen y se rompan en el proceso. Para ello, también es importante colocar las croquetas con suficiente espacio entre ellas.
A continuación, programa la freidora de aire a 200 grados durante ocho minutos. Transcurrido el tiempo anterior, saca las croquetas y con la ayuda de una espátula, procede a voltearlas. Déjalas reposar, fuera de la freidora, durante cuatro minutos. Introducir otra vez. Transcurrido el tiempo anterior, vuelve a introducir las croquetas en la freidora de aire. Una vez más, programa la freidora a 200 grados y cocina durante cuatro minutos adicionales y listo. En caso de que quieras que las croquetas queden mucho más doraditas, lo único que debes hacer es, en este último tiempo de cocción, agregar un par de minutos adicionales.
Con este truco, podrás hacer todas las croquetas que quieras en la freidora de aire y el resultado será fantástico. Es una forma muy sencilla de disfrutar de uno de los platos tradicionales de la gastronomía española y, al mismo tiempo, reducir significativamente todas las calorías y grasas negativas que le aporta la fritura a éste y muchos otros platos.
Factores que influyen en el cocinado de las croquetas en freidora de aire:
- Modelo de freidora: según el modelo de freidora que tengas, puede cambiar ligeramente los tiempos y temperatura de cocinado. También es importante el tamaño de la freidora ya que esto también puede condicionar los parámetros anteriores.
- Cantidad de croquetas: la cantidad tiene que ver también con el tamaño de la freidora. No podemos amontonarlas y eso implica el número de croquetas que puedes preparar cada vez. Es importante que las croquetas queden bien distribuidas por la bandeja sin amontonarse y dejando espacio entre ellas para asegurar un correcto cocinado.
- Tamaño de las croquetas: también nos va a afectar en el ajuste de la temperatura y el tiempo. Una croqueta pequeña se cocinará más rápido que una grande ya que la temperatura tiene que llegar al centro del producto y le costará un poquito más.
- Tipo de croquetas: si están o no congeladas también nos va a condicionar. Las croquetas congeladas van a necesitar un poco más de tiempo para cocinarse que las refrigeradas.
Aspectos clave para un cocinado perfecto en freidora de aire caliente:
- Precalentar la freidora: es muy recomendable precalentar la freidora antes de empezar a cocinar. Precalienta la freidora 2 minutos a 200 ºC.
- Aceite: añade un flus de aceite en spray a las croquetas, o bien mójalas un poco con un pincel.
- Distribución: introduce las croquetas en la cubeta juntas, pero sin apretar.
- Cocinado: baja la temperatura a 170 ºC-180 ºC y comienza a cocinarlas. En función del tamaño de las croquetas estarán listas en 15 ó 20 minutos.
Recuerda que la primera vez que las hagas tendrás que estar muy atento para ajustar el cocinado de las croquetas en tu freidora de aire.
¿Sabes cómo freír croquetas recién hechas o congeladas?
Entre tus croquetas y tú, solo se interponen unos pocos minutos. Más saludable: Las freidoras de aire usan una fracción del aceite que usarías al freírlas de manera tradicional, lo que significa que puedes disfrutar de tus croquetas favoritas con una digestión más ligera. Ensucia menos: Dile adiós al olor persistente a aceite frito y a la limpieza engorrosa. La freidora de aire es mucho más fácil de limpiar que una encimera sobre la que el aceite de la sartén ha saltado alegremente. Resultados consistentes: ¿Te ha pasado alguna vez que calculas mal la temperatura y las croquetas se quedan torradas por fuera y congeladas por dentro? Antes de lanzarte a hacer croquetas congeladas en la freidora de aire, hay algunos aspectos que debes considerar:
Consideraciones antes de cocinar croquetas congeladas en freidora de aire:
- El modelo de la freidora: No todas las freidoras de aire son iguales. Asegúrate de conocer bien tu modelo, sus configuraciones y capacidades. Algunos modelos pueden tener opciones específicas para alimentos congelados, lo cual puede facilitar aún más el proceso.
- La cantidad de croquetas que caben: Evita sobrecargar la freidora para asegurar que el aire caliente pueda circular adecuadamente y cocinar las croquetas de manera uniforme. Es mejor hacer varias tandas pequeñas que una grande y llena. Si las croquetas se amontonan unas encima de otras, no se freirán de forma homogénea.
- Tamaño de las croquetas: El tamaño de las croquetas influye en el tiempo de cocción. Las croquetas congeladas más grandes pueden necesitar un poco más de tiempo para cocinarse por completo que las más pequeñas.
Guía paso a paso para cocinar croquetas congeladas en freidora de aire:
- Precalienta la freidora de aire: Precalienta tu freidora a 180°C (350°F) durante unos 3-5 minutos. Este paso asegura que las croquetas empiecen a cocinarse inmediatamente al ser colocadas en la freidora.
- Prepara las croquetas: Saca las croquetas del congelador. Si deseas, puedes rociarlas ligeramente con aceite en aerosol para un extra de crocante.
- Coloca las croquetas en la freidora: Coloca las croquetas en la canasta de la freidora en una sola capa. Evita amontonarlas para permitir una cocción uniforme.
- Cocina las croquetas: Cocina las croquetas a 180°C (350°F) durante 10-12 minutos (el tiempo dependerá del tamaño). A la mitad del tiempo, abre la freidora y agita la canasta para asegurarte de que se cocinen uniformemente por todos lados.
- Revisa y sirve: Después de 10-12 minutos, revisa si las croquetas están doradas y crujientes. Si es necesario, puedes agregar unos minutos adicionales.
El 16 de enero se celebra el Día Internacional de la Croqueta, una fecha que nació de manera popular y espontánea. Esta celebración también sirve para poner en valor la creatividad culinaria que rodea a la croqueta. Más allá de las clásicas de jamón, cocido o pollo, hoy se pueden encontrar versiones de gallina con chocolate, queso azul con pera, kimchi o pulpo con pimentón, demostrando que la croqueta ha dejado de ser solo una receta de aprovechamiento para convertirse en un lienzo gastronómico capaz de adaptarse a cualquier tendencia.

La freidora de aire se ha convertido en uno de los electrodomésticos más populares en los hogares. Su éxito se debe a la posibilidad de cocinar alimentos con una cantidad mínima de aceite, reduciendo calorías sin renunciar a texturas crujientes. Este auge, impulsado por las redes sociales y la búsqueda de hábitos más saludables, ha llevado a adaptar recetas tradicionales a este nuevo método de cocción, entre ellas, las clásicas croquetas.
Arguiñano es firme defensor de esta joya de nuestra gastronomía y nunca se cansa de darnos sus trucos y consejos para que salgan perfectas. El televisivo cocinero tuvo una idea improvisada en uno de sus programas tras cocinar rabo de toro, sugiriendo que usáramos las sobras en unas empanadillas. Y es sencillo: aceite abundante que cubra las croquetas durante la fritura a una temperatura constante. No hay que escatimar en llenar de aceite la sartén o freidora, pero tampoco hace falta un barreño. Él utiliza un aceite de oliva suave, puede ser virgen extra aunque ten en cuenta que es más delicado y tiene un punto de humo inferior a otros refinados.
Entre la tortilla de patata y las croquetas, es difícil elegir cuál de estos dos alimentos es más querido. Pero si eres una de esas personas que lo tiene claro y se declara incondicional de las croquetas, te encantará aprender a hacer croquetas congeladas en una freidora de aire. Este método no solo es rápido y sencillo, sino que también te garantiza unas croquetas crujientes por fuera y cremosas por dentro, sin la necesidad de sumergirlas en un montón de aceite.
La fritura es fuente de alegrías y gozos, pero también de miedos y reparos. La croqueta representa esa dualidad a la perfección; cada vez se hacen menos croquetas desde cero, pero ninguna precocinada, horneada o hecha en la airfryer superará a las croquetas caseras de siempre.
Tabla comparativa: Croquetas tradicionales vs. Croquetas en freidora de aire
| Característica | Croquetas tradicionales (fritas) | Croquetas en freidora de aire |
|---|---|---|
| Cantidad de aceite | Alta | Mínima |
| Calorías y grasas | Más altas | Más bajas |
| Textura exterior | Muy crujiente | Crujiente |
| Tiempo de preparación | Mayor (calentar aceite, freír en tandas) | Menor (precalentar freidora, cocinar) |
| Limpieza | Más engorrosa (salpicaduras, olor a aceite) | Más sencilla |
| Riesgo de rotura | Menor (si el aceite está bien caliente) | Mayor (si la masa no está bien compacta o el rebozado es insuficiente) |
Las croquetas aparecen blandas, flotando en el aceite, no se acaban de dorar, y llevan un montón de tiempo. Se han abierto y se ha salido el relleno. No las has sellado con el primer golpe de calor. Están grasientas. No se las come nadie. Puede que no sea cosa de la fritura sino de que te pasaste aprovechando las sobras de la nevera, y aquello no cuela. Para la próxima prueba con unos taquitos de jamón ibérico y un poco de queso emmental.
Para freír croquetas lo mejor es un aceite de oliva suave, es un error pensar que les da demasiado sabor. Aunque también se puede usar el de oliva a secas o unos de semillas, como el girasol, no son lo mismo. La temperatura es importante. Para que una croqueta quede bien frita, es básico sumergirla por completo en el aceite, mínimo el 80% de su superficie, hasta que quede totalmente cubierta. Para comprobarlo, y si no tenemos un termómetro con el que podamos comprobarla, nos podemos ayudar de una brocheta de madera. A 160º C comienzan a salir lentamente de ella pequeñas burbujas y si esperamos un poco comprobaremos que éstas van poco a poco acelerando. Tenemos las dos opciones y las dos son válidas. La sartén tendrá que ser grande y honda. Un error habitual a la hora de freír las croquetas en casa es que echamos muchas a la vez en la sartén. La tragedia está servida, ya que el frío de las croquetas hará que la temperatura del aceite baje automáticamente y queden frías por dentro. Lo ideal es tener paciencia y freírlas de tres en tres, o como máximo cuatro. En la sartén lo primero que vamos a hacer es sellar las croquetas dándoles la vuelta en el primer minuto aunque las veamos poco tostadas. Se trata de cerrar la costra del empanado aunque por dentro la croqueta esté sin hacer. Otro minuto o dos por el otro lado y las volvemos a colocar en el lado inicial.
Si tenéis freidora, es una opción muy cómoda y justamente es para ello, es su función. Todo lo anterior no es necesario, meter en el aceite a la temperatura de 180º C y retirar la bandeja cuando estén doradas. Mientras freímos debes tener un plato ancho con papel absorbente para ir dejando sobre él las croquetas que vamos sacando. No queremos unas croquetas grasientas, ¿verdad?. Luego, una vez secas, las presentaremos en otro plato diferente. Por cada croqueta que saquemos podemos añadir otra al aceite, es decir, según vayamos teniendo huecos seguimos friendo más croquetas.
Básicamente sí, pero es más fácil todo el proceso, aunque debes tener en cuenta varias recomendaciones.