José Luis Parrilla: Biografía y Legado Literario

Poco se sabe de la vida de José Parrilla, sin adscripción a movimientos literarios, cercano al dadaísmo y al surrealismo de los que renegaba y contemporáneo de la generación del 45 que lo ignoró. Carlos Brandy lo llamó el enfant terrible de los cuarenta montevideanos. La controversial poesía de Parrilla, con títulos como El elogio del miembro, La llave en la cerradura y otros de alta carga él mismo realizaba las copias que entregaba a todo aquel que estuviera dispuesto a leerlas.

Fue amigo y protector de Raúl Javiel Cabrera (Cabrerita), le dio alojamiento y lo incentivó con sus pinturas, sus nombres han permanecido siempre asociados. Antes de viajar a Europa lo dejó bajo la protección de su hermana Lucy, con quien vivió hasta que ella fuera desalojada de su vivienda. Luego Cabrerita estuvo internado en hospitales siquiátricos los siguientes 30 años.

El Esterismo, término probablemente derivado de Ester, según la denominación de su creador, un movimiento de arte popular anónimo y colectivo. Se casó con la pintora Alma Castillo con quien tuvo dos hijos.

En 1947, poco después del nacimiento de su primer hijo, Parrilla se traslada con su familia a España, donde lidera el Grupo de vanguardia formal Pascual Letreros, fundado en 1948 con sede en Valladolid. En 1954, Alma regresó con sus hijos a Montevideo. En 1958 Parrilla se trasladó a Niza y en 1960 se radicó en Levens. En su periplo europeo se convirtió en líder de una comunidad artística que suscribe sus ideas como movimiento esencial, publica con regularidad boletines esteristas.

En 2008 la Editorial Yaugurú publicó "El profesor del amor".

El primer libro de una nueva aventura editorial que tiene en la aviación su razón de ser (Agernatura books) se presentó en el hotel NH de Bilbao el pasado lunes 22 de mayo y lo hizo de la mano de su autor, Manuel Parrilla, y del historiador Julio Arrieta, redactor de El Correo. Se trata de una novela sobre uno de nuestros niños de la guerra que fueron a la Unión Soviética, Luis Lavín, un extraordinario piloto nacido en Bilbao en 1925 que al final de su vida se convertiría, muy a su pesar, en un paradigma de la frivolidad con la que se abarcan las cuestiones memorialísticas desde el ámbito gubernamental, sujetas al vaivén de las diferentes coyunturas en las que, con harta frecuencia, se mueve el mundo de la política. El caso es que, para vergüenza de todos, Lavín, retornado ya definitivamente en su vejez junto a su mujer Svetlana, fue abandonado a la caridad en la localidad castellonense de Nules, donde fallecería en 2013 harto de promesas incumplidas. El libro de Parrilla ahonda en todas las cuestiones relacionadas con la vida de Lavín, bebe de rigurosas fuentes documentales y rinde tributo a su memoria en esta atractiva visión novelada que, precisamente por ello, es totalmente verosímil. Y es que el autor se ha rodeado de verdaderos especialistas para ofrecernos un compendio de detalles como solo otro aviador puede, permitiendo que el lector se sumerja en la historia sin dejar nada al azar, pues todo está mimado en esta publicación: desde las ilustraciones de Carlos Alonso y Egoitz Elorz hasta el conocimiento de personas y lugares, muchos de ellos comunes para nosotros en el Bilbao de nuestros mayores, pasando por las aportaciones de Rafael de Madariaga, del Instituto de Historia y Cultura Aeronáutica (IHCA), que ahondan en las biografías de buena parte de los ocho (en realidad nueve) niños de la guerra vascos que se hicieron pilotos en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial (SGM). El autor une a su experiencia de piloto de caza y de aviones de líneas aéreas en 40 años de carrera su pasión por la historia de la aviación y la elaboración de contenidos, ya sea para el podcast “Motor y al Aire”, el blog “Sol y Moscas” o sus otros libros, incluyendo el guión de producciones audiovisuales y comics. El prólogo de Madariaga -que nos describe a Lavín como una persona “de un dramatismo y una enjundia tremenda” y el más emblemático del grupo de jóvenes vascos que fueron aviadores en la URSS- nos anticipa lo que vamos a encontrar en las páginas de esta novela, que nos permite empatizar con una desconocida generación de pilotos que, para nuestra sorpresa, ya se acerca al centenar, incluyendo tanto a exiliados republicanos como a niños de la guerra.

Vista de la calle San Francisco hacia 1920, donde los padres de Lavín regentaban la taberna Cantabria. El relato de Parrilla y su honestidad como autor-que no omite tratar de las cuestiones más polémicas como el bombardeo de Otxandio a cargo de dos Breguet XIX procedentes de Recajo al mando de Ángel Salas- nos permite conocer los avatares de la sociedad vizcaína que vivió la guerra con la perspectiva de Lavín, hijo de un sindicalista de la UGT criado detrás de la barra de un bar en la calle San Francisco que se mueve a sus doce años por La Palanca y el Casco Viejo. Y así es como a través del niño se pone voz tanto a la gente corriente como a algunos de los más importantes protagonistas de aquel período que nos son tan familiares al leer esta novela: el delegado plenipotenciario de la URSS en el norte Tumanov y parte de su representación diplomática como Janson o Winzer [Vinces] (1), los pilotos Rivera, Del Río y Morquillas (2), entre otros muchos de cuyo ejemplo tomaría buena nota.

Retrato de Felipe Del Río en uniforme de aviador

Se trataba de un piloto extraordinario que llegó a liderar la escuadrilla de caza de las Fuerzas Aéreas del Norte tras la marcha de los aviadores soviéticos en la primavera de 1937. Era muy querido en Bilbao y su muerte dejó a la aviación republicana sin su líder más carismático, pero su aureola había prendido entre los muchachos que conformaron en Moscú un grupo homogéneo en el que, sin duda, todos querían emularle. Mucho es lo que ya se ha escrito sobre la llegada de los niños a la URSS. Formando parte de la expedición que partió del puerto de Santurtzi en el vapor Habana llegó Lavín a Pauillac (Burdeos), donde transbordó al Sontay, que les llevó hasta Leningrado tras una complicada travesía. La novela, excelentemente construida, se sirve del recurso de saltar en el tiempo para llevarnos a un lugar u otro de la vida de nuestro protagonista a través de los hitos que marcaron su propia historia, siempre con el objetivo de volar, de hacerse piloto, sueño que comparte con otros muchachos como él. Así se da forma en un aeroclub de Moscú al grupo de nueve aviadores vascos: José Luis Larrañaga, Antonio Lecumberri, Luis Lavín, Ignacio Aguirregoicoa, Eugenio Prieto, Antonio Uribe, Isaías Albistegui, Tomás Suárez y Ramón Cianca, de los que todos menos Albistegui pasarían a la escuela de pilotos de combate. Las vicisitudes de su adiestramiento y formación en la Academia Chkalov están trufadas de interesantes anécdotas que reflejan el meritorio trabajo de documentación que ha hecho el autor. Lo mismo podemos decir del periplo de Lavín como piloto de caza durante la SGM, si bien le costó participar en operaciones aéreas, ya que al comienzo se dedicó al traslado de aeronaves. Hasta que la guerra vino a llamar a su puerta. En ese momento, los antiguos compañeros ya no volaban juntos, produciéndose las primeras bajas entre ellos: Larrañaga y Uribe fueron derribados y perdieron la vida, y pronto se uniría a esta trágica lista Aguirregoicoa. De todo esto y del periplo de Lavín como piloto de pruebas en la fábrica de aviones MiG y del interés que tuvo para la CIA su primer regreso a España en 1957 trató la amena presentación del autor en Bilbao, que además nos aportó un resumen de la bibliografía consultada al efecto, incluyendo los artículos que le dedicaron el historiador Mikel Rodríguez (4) y el periodista Josu García (5). A recordar el viaje que Josu hizo a Nules en 2005 para entrevistar a Lavín dedicamos tanto Julio Arrieta como un servidor un sentido recuerdo por el marcado significado que tuvo en aquel momento para el joven periodista baracaldés, que dedicó el beneficio de la venta de alguna de sus fotografías a ayudarle, además de facilitarle el contacto de algunas personas que se mostraron sensibles con aquella tristísima situación. Las referencias a los combates en el callejón de los MiG o “MiG Alley” en Corea, donde se enfrentaron aviadores estadounidenses y los más experimentados ases soviéticos a los mandos de sus reactores MiG-15bis, también conocidos como “Honchos”, fueron muy interesantes y enriquecedores al conocer la perspectiva de un experimentado piloto como Parrilla, que además señaló los evidentes paralelismos entre aquella guerra y la librada en España en cuanto a la participación soviética, cuestión que también podría extenderse a la Ucrania de nuestros días.

Luis Lavín y su esposa Svetlana Dmitryevna en su casa de Nules (Castellón) luciendo las condecoraciones ganadas durante la Segunda Guerra Mundial en 2005 cuando les visitó el periodista Josu García.

Ella, nacida en Ucrania, había servido como enfermera en el frente de Stalingrado. El título “100 gramos de vodka”, que llamará la atención del lector, hace referencia al premio que se otorgaba a los combatientes del Ejército Rojo para elevar su moral y fue adoptado como consecuencia de la resolución del 25 de agosto de 1941. Pero el desastroso devenir de la guerra trajo consigo que en la primavera de 1942 la llamada “ración Voroshilovsky” se dejase como incentivo exclusivo de aquellas unidades que participasen en operaciones ofensivas, mientras que el resto tenían que esperar a los “días festivos revolucionarios y públicos” (7). En el caso de los aviadores el incentivo era por vuelo y por derribos, si bien no era raro que los pilotos veteranos se quedasen con las raciones que ganaban los jóvenes. (1) Véase Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. (2012). Los soviéticos en el Gobierno Provisional de Euzkadi. (2) Véase Guillermo Tabernilla: “El circo Krone. La epopeya de los pilotos de la República en el Norte” en G. Tabernilla y J. Lezamiz. (2013). El informe de la República por la pérdida del frente norte. Bilbao: Ediciones Beta. Pp. (4) Mikel Rodríguez Álvarez. “Luis Lavín, un piloto bilbaíno en la Gran Guerra Patriótica (1941-1945)” en Historia 16 nº 355 (2005), pp. (5) Josu García: “Luis Lavín, el único superviviente de los ocho vascos que combatieron en la Segunda Guerra Mundial en la aviación soviética, vive de la caridad en Castellón.

“El viaje a Marruecos es siempre iniciático, nos asoma a simas ignotas, genera reacciones imprevisibles que oscilan entre el rechazo visceral y la pasión ciega”. La cita es de Gonzalo Fernández Parrilla, escritor, traductor y profesor de Estudios Árabes e Islámicos, autor del libro ‘Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos’ (Ed. El autor hablará de ese otro Marruecos que le fascina, que conoce tan bien y refleja en las páginas de su libro, durante un encuentro con la historiadora del arte Natalia Molinos, que se celebrará en Casa Mediterráneo el próximo martes 24 de septiembre a las 19:00 horas.

¿Qué es lo que le atrajo de Marruecos para atravesar por primera vez el Estrecho, una travesía que repetiría en innumerables ocasiones? Bueno, es difícil saber qué es lo que me atrajo después de tanto tiempo. Creo que se mezclan varios elementos. Hay factores que tienen que ver con mi biografía, con mi familia paterna y materna, que habían tenido vínculos con la época del Protectorado español en Marruecos y con África. Cuando eres niño todas esas historias que escuchas a los mayores tienen el sabor de la aventura, a veces con final trágico. Luego, acabé estudiando árabe y el primer viaje a Marruecos coincidió con el inicio de mis estudios. Desde aquel primer viaje, he cruzado muchas veces el Estrecho en barco y en algunas de esas travesías soplaba el famoso levante. Y cuando ese viento sopla, la travesía puede resultar muy movida, como la que hay al inicio del libro, entre Algeciras y Tánger. Cuando intentas recordar lo que ocurrió hace ya tantos años acabas inevitablemente en una curiosa tesitura: hay partes de ese ejercicio de recordar que son en realidad un reinventar. El viaje iniciático es el viaje que te cambia, que transforma tu vida. Lo empiezas de una manera y en el transcurso del viaje tu personalidad y el rumbo de tu vida cambian. Tomas conciencia de ti mismo al encontrarte con esa alteridad y, al mismo tiempo, cambia tu relación con esa supuesta alteridad. En el libro señala que “el otro” es más parecido a nosotros de lo que pensamos. Efectivamente, hay mucho desconocimiento. Mi libro busca llamar la atención sobre los prejuicios que todavía existen, los estereotipos que pesan sobre los marroquíes, los musulmanes y África en general. Las relaciones entre España y Marruecos son siempre paradójicas, empezando por esa cercanía geográfica que es también un abismo insalvable. Los contactos humanos no entienden de fronteras nacionales, de barreras lingüísticas o religiosas. Sí, lo digo al principio. Marruecos es un país que produce una gran atracción a muchas personas, pero también algo de rechazo en otras. No pasa nada por viajar a Marruecos como destino exótico, porque la primera vez que se va allí, efectivamente, estás en un lugar distinto, con costumbres, colores, comidas y lenguas diferentes. Y Marruecos también vende ese exotismo como destino turístico. Lo que no deja de sorprenderme es la actitud de algunos turistas españoles cuando van a Marruecos. Cuando vayas a Marruecos haz lo que harías en cualquier otro lugar. Quienes vienen de París cuentan que han visitado el Museo del Louvre, pero quienes vienen de Marruecos, ¿por qué no dicen que han estado en un alguno de sus muchos museos? Si te gusta el arte, también lo puedes encontrar en Marruecos. Ése es el cambio de actitud que está por llegar en el turisteo español. Hay un Marruecos moderno que se expresa a través de la literatura, el cine o el arte, pero esa modernidad no es del todo conocida. Es necesario acercarse y querer descubrirla. En efecto, mi libro es una invitación a conocer esa cultura contemporánea, a leer a los escritores y las escritoras marroquíes, muchos traducidos al español, a conocer a los artistas, a escuchar a los músicos. Uno de los muchos momentos de alegría que me ha aportado este libro es cuando alguien me cuenta que ha empezado a leer la obra de un autor que he citado en Al sur de Tánger. En el libro también menciona a directores de cine que reflejan la realidad del país, abordando incluso temas tabúes en la sociedad. En Marruecos hay directoras y directores que han hecho películas sobre temas sensibles, pero se han exhibido sin problema o a veces con alguna protesta de ciertos sectores conservadores. Tánger ocupa un lugar destacado en las páginas del libro. Tánger es una realidad y es un mito. Una realidad en tanto que se trata de una ciudad que se encuentra en un enclave prodigioso, en pleno Estrecho de Gibraltar, entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, en África, pero rozando la península ibérica y Europa. Ya era una ciudad que había atraído a artistas del mundo, pero su estatuto internacional entre 1923 y 1956 atrajo a gentes muy diversas, de muchas nacionalidades y de todo pelaje. A la arquitectura tradicional de la medina se suman otros elementos que la hacen única, como la arquitectura del ensanche francoespañol, la importante presencia de españoles, la comunidad judía… Todo eso ha hecho, efectivamente, que haya sido por momentos un lugar muy cosmopolita que ha generado mucha literatura y mucho arte. En relación con el carácter literario de Tánger, la ciudad ha sido retratada por grandes escritores como Ángel Vázquez, autor de “La vida perra de Juanita Narboni”, Juan Goytisolo, Paul Bowles, la generación Beat… Le quiero preguntar en concreto por Mohamed Chukri, artífice de “El pan desnudo”, que es citado de forma detallada en el libro. Mohamed Chukri y su libro El pan desnudo (El pan a secas, en su segunda traducción) atraviesan Al sur de Tánger. Para mí Mohamed Chukri es un autor muy importante y tiene que ver con algo que ya me has planteado: los tabúes de la sociedad marroquí. Chukri es un escritor que ha hablado de lo que la gente no suele hablar: de los marginados, de la pobreza, de la miseria, de la violencia… y lo hizo remontando su biografía, la de un niño analfabeto que aprendió a leer y a escribir a los 20 años, después de una vida muy dura. Más allá de la temática, es un escritor que también innova en lo estilístico, que escribió con una lengua muy personal. De origen rifeño, de familia amazig, decidió escribir en árabe e instalarse en Tánger, donde contribuyó a reforzar el mito de la ciudad. Él mismo se ha convertido en otro mito de Tánger. Este libro está confeccionado con notas de viaje, artículos inéditos, reflexiones sobre el país y sus gentes y episodios de la historia compartida entre Marruecos y España. Una precisión: confeccionar el libro a base de esos materiales que mencionas es en realidad un recurso literario. La idea surgió hace ya muchos años, un verano en Arcila/Asilah con mis hijos, en casa de mi amigo Abdel. Tuve la necesidad de intentar escribir algo que llegara a otro público que no fuera el académico, de comunicar ese conocimiento que generamos en la universidad, que es mucho, a públicos más amplios. Para ello, era necesario buscar un tipo de escritura, de registro, que fuera más accesible que los artículos y libros académicos que publicamos.

Marruecos: el viaje a una civilización eterna | Documental - AMP

Gonzalo Fernández Parrilla es profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid. Trabajó en la Escuela de Traductores de Toledo (Universidad de Castilla-La Mancha) y en École Supérieure Roi Fahd de Traduction de Tánger (Universidad Abdelmalek Essaadi). Es director de la colección Memorias del Mediterráneo en Ediciones del Oriente y del Mediterráneo. Es autor de La literatura marroquí contemporánea (2006).

Obras y Publicaciones Destacadas

  • Al sur de Tánger (2022)
  • La literatura marroquí contemporánea: la novela y la crítica literaria (2006)
  • New Geographies: Texts and Contexts in Modern Arabic Literature (Coordinador, 2018)
  • Autobiografía y literatura árabe (Coordinador, 2002)
  • Orientalismo, exotismo y traducción (Coordinador, 2000)
  • El Magreb y Europa: literatura y traducción (Coordinador, 1999)

Reseñas y Colaboraciones

  • Reseña de Contemporary Moroccan Thought. On Philosophy, Theology, Society, and Culture (2024)
  • Reseña de Paquita en tierra de moros (2024)
  • Reseña de The Iraqi Novel: Key Writers, Key Texts (2013)
  • Reseña de Storia del teatro arabo. Dalla nahḍah a oggi (2011)
  • Reseña de Fez es un espejo (2005)
Mapa de Marruecos con Tánger destacado

El ancho de Gibraltar: Silencios, palabras y corresponsales entre España y Marruecos (Coautor, 2024)

Cambio, crisis y movilizaciones en el Mediterráneo Occidental (Coordinador, 2022)

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