Inés Rosales: Tradición, Calidad y Solidaridad desde Huévar del Aljarafe

Inés Rosales es un referente en calidad, tradición y solidaridad, una empresa española de origen sevillano de repostería y dulces típicamente andaluces. Con más de 100 años de historia, Inés Rosales continúa siendo un referente en la elaboración de productos de repostería tradicional andaluza. Su compromiso con la calidad y la tradición se refleja en cada una de sus exquisitas tortas.

Edificio de la fábrica de Inés Rosales en Huévar del Aljarafe

Orígenes e Historia: De Castilleja de la Cuesta a Huévar del Aljarafe

Fue en 1910 cuando Inés Rosales Cabello, una joven y emprendedora mujer de Castilleja de la Cuesta, rescató del viejo recetario familiar la receta de la Torta de Aceite, cuyos orígenes se remontan a la cultura andalusí. Gran luchadora y emprendedora, cada día llevaba las Tortas en canastos de mimbre desde su Castilleja de la Cuesta natal a la antigua Estación de Trenes de Sevilla, ayudada por familiares y vecinas. También las vendía en el cruce de carreteras de La Pañoleta, en Camas. La migración favoreció la expansión, y las mejoras en la producción, como la introducción de nuevos productos y la modernización de procesos, impulsaron el negocio.

Monumento a Inés Rosales, obra de Antoni Gabarre González de 2011

Aunque Inés Rosales falleció prematuramente en 1934, su legado no se desvaneció. La década de los 50 marcó un hito en la historia de la empresa con la incorporación de Paco Adorna Rosales, hijo de Inés Rosales, a la gestión. En 1985, la empresa experimentó un cambio significativo cuando fue adquirida por un grupo de inversores liderado por Juan Moreno, un chiclanero y oficial de la Marina mercante. Juan Moreno decidió que lo primero que había que hacer era recuperar el prestigio perdido, así que pidió ayuda a su hermano y cada uno en una furgoneta recorrieron las tiendas que tenían aquellas tortas que no se merecían el nombre que llevaban. Hicieron algo inaudito: recompraron todas las existencias para destruirlas y prometieron llevar su nuevo producto en unos días. En 1991, se construyó una nueva fábrica en Huévar del Aljarafe, ampliando las instalaciones y proporcionando empleo a más de 130 familias.

La Fábrica de Inés Rosales en Huévar del Aljarafe: Un Centro de Innovación y Tradición

Actualmente, Inés Rosales cuenta con unas modernas instalaciones en Huévar del Aljarafe de más de 10 mil metros cuadrados de superficie, donde trabajan 140 empleados, de los cuales el 87% son mujeres. No es casualidad: el tamaño de sus manos es uno de los ingredientes fundamentales, no del producto, sí del proceso.

Plano esquemático de la fábrica de Inés Rosales en Huévar del Aljarafe

El Proceso de Elaboración Artesanal

El proceso de elaboración de las Tortas de Aceite es un delicado ritual mediante el que las manos expertas les dan su forma característica antes del horneado. Una pequeña pero organizada legión de mujeres flanquea una cinta transportadora a la que van llegando bolitas de masa de idéntico tamaño, depositadas por una máquina que ha mezclado y amasado los ingredientes. Esas mujeres, las "labradoras", van aplanando esas bolitas hasta dejarlas convertidas en obleas, todas distintas pero de idéntico tamaño, 14 centímetros de diámetro, que siguen su camino en la cinta hacia el horno. De allí salen, apenas 7 minutos después, convertidas en tortas que deberán pasar su último filtro por una máquina que mide su tamaño, su regularidad o su color. Si tienen el azúcar más tostado que la media o no son todo lo redondas que deben serlo para el siguiente paso, el del envoltorio automatizado, son derivadas a un depósito especial. Suponen algo menos del uno y medio por ciento de la producción, y si esa cifra es superior se investigan las causas para corregirlas.

Mujeres trabajando en la línea de producción de las tortas de Inés Rosales

Inés Rosales: las tortas que se hacen como hace 115 años y se venden a 35 países

Ingredientes de Calidad y Compromiso con el Medio Ambiente

El secreto de las "Legítimas y Acreditadas" tortas de Inés Rosales es que no hay ningún secreto: están elaboradas con sumo cuidado y cariño, por medio de ingredientes de primer nivel, con el Aceite de Oliva Virgen Extra como base. Además, prescinden de cualquier tipo de aditivo y son aptas para dietas veganas. Inés Rosales apuesta por conservar el medioambiente con medidas internas de ahorro de agua y tiene una de las mayores instalaciones industriales de placas solares de la provincia, que les proporciona el 50% de la electricidad que consumen sus motores. La logística está pensada para que ningún camión haga un viaje vacío.

Compromiso Social y Solidaridad

Inés Rosales es un referente en solidaridad. Son muchos los años que Inés Rosales lleva colaborando con el Banco de Alimentos de Sevilla. Lo hace a un ritmo de 7.100 Cajas Solidarias al año, cada una de ellas con cerca de 5 kilos de tortas, o lo que es lo mismo, 18 paquetes de “las legítimas y acreditadas“ tortas de aceite que cada quince días salen en palés de la fábrica rumbo a los almacenes del Banco de Alimentos de Sevilla. Las tortas que no cumplen los estándares de calidad para la venta al público se convierten en las tortas solidarias que llegan al Banco de Alimentos. Es lo que Ana Moreno, directora de Relaciones Institucionales y Desarrollo Sostenible de Inés Rosales, define como “devolver a la sociedad lo que la sociedad nos da”.

Creación de Empleo y Valoración de Oficios

El compromiso social que realiza esta empresa es crear empleo, «enseñando» el empleo, que no se aprende en ninguna otra parte, dando valor a los oficios, trabajos manuales que principalmente son manos femeninas. De hecho, algunas de las trabajadoras llevan 25 años en una empresa donde antes estuvieron sus madres y abuelas. Tienen dos turnos de trabajo, y quizá como homenaje a la primera de todas ellas el primer turno se llama Inés, y el segundo Rosales.

Expansión y Diversificación

El mercado de Inés Rosales es en un 80% nacional, pero sus productos se exportan a 36 países, de Australia a China y sobre todo a Estados Unidos, a donde cada quince días mandan un contenedor cargado de dulces y donde tienen una filial, con trabajadores oriundos, en la que incorporaron una línea novedosa de crackers salados para adaptarse a los gustos locales.

Nuevos Productos y Alianzas

No crecer en tamaño no significa estarse quieto, así que en Inés Rosales investigaron nuevos clientes, nuevos gustos, nuevas tendencias, y de ahí salió una línea de productos sin azúcar, otra de tortas saladas a las que añadieron romero, tomillo, y hasta jengibre, y otra de tortas clásicas con naranja o canela. Sus comerciales empezaron a indagar sobre los gustos de los consumidores extranjeros, acostumbrados a otros sabores y a identificar con alimentos salados el aceite de oliva con el que aquí hacemos los dulces. Así nació toda una legión de cocineros experimentando la combinación de las tortas con queso, tartar, arroces veganos, guisos de carne.

Inés Rosales ha establecido alianzas estratégicas, como la compra de cosechas completas de semillas aromáticas, generando un vínculo con la tierra y con los agricultores. Además, decidieron montar su propia imprenta para autoabastecerse de papel parafinado, reduciendo la dependencia de proveedores externos y los costes de transporte.

Variedad de productos Inés Rosales, incluyendo tortas de aceite, tortas saladas y crackers

Turismo Industrial y Experiencias para el Visitante

La vista a la fábrica de Inés Rosales comienza con la recepción de los visitantes, una bienvenida y explicación de la historia de la empresa. A continuación, se visita toda la fábrica mientras se explica el proceso productivo y de elaboración. Para finalizar con buen sabor, cada invitado recibe un obsequio de un pack de productos y se realiza foto del grupo para compartir en la web. El año pasado recibieron más de 12 mil visitas. También abrieron una tienda en pleno centro de Sevilla, en la Plaza de San Francisco, porque ¿qué mejor souvenir de Sevilla puede llevarse un turista que una torta que solo se hace aquí?

tags: #ines #rosales #huevar