Viajar sin gluten es, sin duda, uno de los mayores miedos que tenemos las personas celíacas. Salir de nuestra zona de confort, de nuestro entorno seguro, y hacerlo además fuera de nuestras fronteras, puede generar mucha inseguridad. Preguntas, dudas, miedo a contaminaciones… todo se multiplica cuando hablamos de viajar siendo celíaco. Sin embargo, y aunque soy consciente de esas dificultades, yo soy de naturaleza positiva y creo firmemente que la celiaquía nunca debería ser un impedimento para viajar.
Para las personas celíacas o con sensibilidad al gluten/trigo no celíaca, seguir una estricta dieta sin gluten hace más complicado viajar por el mundo, ¡pero no imposible! Las vacaciones son un momento para desconectar, explorar nuevos destinos y disfrutar de experiencias gastronómicas únicas. Desde seleccionar adecuadamente los productos que llevarás contigo hasta conocer qué apps pueden ayudarte a identificar restaurantes o supermercados con opciones sin gluten, una buena preparación es clave para que el viaje salga perfecto.
En este artículo te ofrecemos una guía completa y práctica para disfrutar de tus vacaciones sin gluten, ya sea en la playa, en el pueblo, de acampada o incluso en viajes al extranjero.

1. Información es poder: La clave de la planificación
La primera y más importante, la información es poder. Antes que nada, hay que decidir el destino. El simple hecho de que te estés planteando que es posible viajar siendo celíaco y no morir en el intento te abrirá muchas puertas fronterizas.
1.1. Elección del destino
Lo sé, dependerá mucho de tu tiempo disponible y tu presupuesto. Pero piensa ante todo qué lugar quieres visitar y ya verás en el proceso si es factible. Quizás encuentras un vuelo megabarato de ida y vuelta que te permite pasar un día en ese lugar que siempre has deseado conocer. Cada destino tiene su encanto, pero hay unos que nos llaman la atención más que otros. Ve a por ellos, no te conformes con menos. Y, por favor, no pienses en el gluten en este momento.
Antes de contratar el transporte y el alojamiento, se puede contactar con nuestra Asociación y pedir información sobre el destino. Consulta si el país al que viajas tiene asociaciones de celíacos para pedir información. Puedes consultar sus páginas webs o redes sociales. Es recomendable hacer una lista con las ciudades que se visitarán y los establecimientos (tiendas, restaurantes...) que ofrecen opciones sin gluten con seguridad (facilitadas por la asociación de celíacos pertinente).
1.2. Organiza tu viaje: ¿Agencia o por tu cuenta?
En este punto es en el que vas a decidir si el viaje sin gluten te lo organizas tú o contratas a alguien para que te lo prepare todo. Si te inclinas por esta segunda opción, lo mejor es que cuentes con una agencia de viajes especializada en el mundo sin gluten, como Destinos Sin Gluten. Ellos te buscarán lo que necesitas, te asesorarán sobre tu destino y los tendrás disponibles para ti por si hubiera cualquier problema. En caso de contratar el viaje en una agencia es indispensable que ofrezca garantías que el servicio será seguro para la persona celíaca.
La verdad es que nunca he sido de viajar con agencia de viajes. Siempre que lo he intentado se me iba mucho de presupuesto, así que al final siempre me lo he organizado yo por mi cuenta. Y quizás por eso tengo mucha experiencia en hacerse un «Juan Palomo» de los viajes. Como ves, no me cuesta nada dedicar tiempo y esfuerzos a organizar un viaje. Es más: ¡lo disfruto! La emoción, las ansias y la perspectiva de un nuevo viaje es algo que disfruto casi tanto como el viaje.
2. Transporte y alimentación durante el trayecto
Bien sea en tu coche, en coche compartido, en bus, en tren, en barco o en avión, lo primero que tienes que determinar es tu fecha de ida y de vuelta. Créeme: es más fácil encontrar el alojamiento cuando ya tienes las fechas que el medio de transporte. Dependiendo de la duración de tu viaje sin gluten, necesitarás contar con comida.

2.1. Viajes por carretera (coche, coche compartido, autobús)
- En tu coche o en coche compartido: mira la ruta que vais a hacer y busca qué paradas puedes hacer por el camino. A día de hoy contamos con opciones sin gluten de Schär en todas las estaciones de servicio Cepsa, por si el hambre te pilla en carretera. Pero he de serte sincera: ni cuando no era celíaca comía en las estaciones de servicio. Siempre he comido de bocadillo que me he llevado yo encima. Además, en algunas estaciones hay microondas en los que puedes calentarte un táper. Si quieres asegurarte de comer rico, no te lo pienses: prepárate un bocadillo de tortilla en casa y verás cómo lo disfrutas cuando aprieta el hambre.
- En autobús: aquí sí que se limitan mucho las opciones, ya que tú no puedes elegir dónde parar. Puedes consultarle a la compañía de autobuses dónde se hacen las paradas técnicas y ponerte en contacto con esos lugares, a ver si tienen opciones sin gluten.
2.2. Viajes en tren
En tren: en Renfe contamos con una limitada oferta de productos sin gluten. Tienen una ensalada, una pieza de bollería y patatas fritas de bolsa. Si tu viaje es corto o no vas con mucha hambre, adelante. En los trenes de alta velocidad con servicio de restauración en plaza también existe la opción de solicitar menú sin gluten.
2.3. Viajes en avión o barco
En avión o barco: aquí el tema ya se pone serio. La disponibilidad de menús especiales depende mucho de la duración del viaje. Por encima de las tres horas de viaje, la práctica mayoría de empresas ofrecen menús sin gluten. Si el viaje dura menos, suelen ofrecer sólo un tentempié en los que a veces hay suerte y, otras, no. En los vuelos de larga duración que incluyen servicio de restauración, la mayoría de las aerolíneas ofrecen menú sin gluten, que debe solicitarse en el momento de la compra del billete.
Actualmente, la mayoría de aerolíneas solo ofrecen menús especiales en vuelos largos. En todos los vuelos que he realizado siendo celíaca, nunca he tenido problemas por llevar comida. Facturo parte de los alimentos (incluso latas). En el equipaje de mano llevo siempre pan, galletas, frutos secos, snacks… Eso sí, ojo con las restricciones de cada país. Por ejemplo, en Estados Unidos está prohibido introducir ciertos alimentos como el jamón.
En los aviones no está permitido llevar líquidos, pero sí sólidos y, por lo tanto, que uno mismo se lleve la comida puede ser una opción interesante. ¡Se puede llevar comida en la maleta! y así tener provisiones durante el trayecto y al llegar a la ciudad de destino. Es importante recordar que las aerolíneas permiten que, presentando un certificado médico, puedas llevar tu propia comida.
MENÚ SEMANAL SALUDABLE SIN GLUTEN | Cómo preparar una dieta semanal para celiacos
3. Alojamiento sin gluten: Opciones para todos los gustos
El alojamiento es un tema muy personal, pero en nuestro caso lo tenemos bastante claro. Si viajamos dentro de España y es una escapada corta, solemos elegir hoteles, preguntando siempre antes si ofrecen desayuno sin gluten. Si viajamos al extranjero, casi siempre optamos por apartamentos.
3.1. Hoteles y cadenas hoteleras
Cadenas de hoteles: algunas, como Paradores, Tryp o Meliá, tienen un acuerdo de colaboración con FACE en toda España según el cual tienen opciones sin gluten disponibles siempre que el cliente lo solicite con el tiempo suficiente. Hay otros: Sol, NH, Playa Senator, Barceló… Pero en estos casos depende un poco de la provincia en la que estén. Hoteles locales: es algo más difícil de encontrar, pero también los hay con opciones sin gluten. Muchos están formados y validados por las asociaciones provinciales, así que consulta su listado en la aplicación FACEMóvil.
3.2. Apartamentos y albergues con cocina
¿Por qué? Porque además del espacio, poder prepararte una cena sencilla tras un día entero de turismo es clave, especialmente cuando no podemos comer en cualquier sitio. Si además viajamos con niños, no hay duda. Una opción es alojarse en apartamentos u otros alojamientos en los que uno mismo pueda elaborar la comida.
- Albergues: son una opción genial para cuando el destino es complicado a nivel «sin gluten». Suelen tener una cocina disponible, así que puedes desayunar y cenar lo que te prepares e, incluso, prepararte un táper para la comida de mediodía.
- Airbnb: mi opción preferida los últimos años. Te alojas en la casa de alguien como si fuera la tuya y, por supuesto, cuentas con la cocina a tu disposición. Irás a hacer una pequeña compra el primer día al igual que si estuvieras en casa y listo.
4. Comer fuera: Restaurantes y gastronomía local
Comer fuera puede ser uno de los mayores retos para una persona celíaca. La industria alimentaria sigue adaptándose a un consumidor cada vez más informado y exigente. Cuando viajas a cualquier lugar, sueles tirar de una guía de viajes o de Internet para saber qué hacer y visitar allí, ¿verdad? Pues bien: en este proceso de investigación deberás incluir también la búsqueda de restaurantes.

4.1. Fuentes de información para restaurantes sin gluten
- Asociaciones de celíacos: Contacta con la asociación de tu destino. Diles que vas a pasar unos días allí y que les agradecerías cualquier consejo que tuvieran al respecto: tanto para comer en restaurantes como para comprar algo en el supermercado. Muchas veces en las páginas de las Asociaciones del lugar que vamos a visitar, encontramos listados de restaurantes donde podemos comer tranquilamente. Incluso los avalados por la propia asociación, lo cual siempre da un plus de seguridad.
- Comunidad online y redes sociales: Busca en la comunidad. Las redes sociales son muy potentes para esto. Encontrarás archivos organizados por provincias y países para que nada te detenga. Hoy por hoy las redes sociales son una fuente de información de valor incalculable.
- Blogs de viajes: Consulta los numerosos blogs de viajes de personas celíacas que se han preocupado en compartir sus experiencias. Si vas a viajar dentro de poco y te gustaría encontrar las mejores opciones sin gluten, te recomendamos la lectura de alguno de los distintos blogs que hablan sobre el cómo viajar sin gluten. Además, a mí personalmente me resulta valiosísima la opinión de otros celíacos viajeros. Es por ello que muchos blogs, siempre teniendo en cuenta por supuesto que no todo el mundo se toma la celiaquía con la misma seriedad.
- Buscadores: Pregúntale a Google. Ya, es una chorrada, pero te voy a dar un truco genial: pregúntale en el idioma de tu país de destino. No busques «París sin gluten». Busca «Paris sans gluten«, «glutenfrei Berlin» o «Milano senza glutine«. Darás con los blogs locales y con muchísima información, ¡ya verás!
- Apps especializadas: Las apps pueden convertirse en tus mejores aliadas. Algunas están especializadas en localizar restaurantes o supermercados sin gluten, otras permiten escanear productos y muchas ofrecen comunidades activas donde compartir recomendaciones.
- Facemovil: base de datos de productos y establecimientos sin gluten avalada por FACE. Si viajas por España y tienes la app de Face también podrás encontrar lugares con oferta gastronómica libres de gluten.
- Gluten Free Roads: muy útil en Europa para localizar restaurantes, hoteles y tiendas.
- Find Me Gluten Free: especialmente práctica en EE. UU. Muy similar a la app de la Red Sevilla Sin Gluten, pero de ámbito internacional.
- Red Sevilla Sin Gluten: la app de la Red Sevilla Sin Gluten facilita la geolocalización de nuestros establecimientos adheridos.
4.2. Ejemplos de restaurantes sin gluten en España
Adicionalmente, te diremos que desde FACE, federación de asociaciones de celíacos de España, aparte de proporcionar mucha y muy útil información sobre celiaquía, están desarrollando iniciativas muy interesantes de cara a poder normalizar la vida social del colectivo, con firmas de colaboración con el sector de la restauración para garantizar la seguridad y variedad de menús sin gluten. Aquí algunos ejemplos:
- La Talamera en Ribadesella, donde probar cachopo, rebozado eso sí con pan de maíz rallado.
- Okashi Sanda en Madrid, que desde hace tiempo no utilizan ningún producto que contenga trazas de gluten.
- Bar de las artes en Murcia, directamente sin gluten en todos los platos de la carta.
- Messié en Barcelona, deliciosas pizzas hechas con harinas de maíz y arroz.
- Bye bye blat en Castellón, panadería, restaurante y hasta cerveza sin gluten.
4.3. Conociendo la gastronomía local
En este punto yo añadiría buscar información sobre los platos típicos del destino a visitar y qué podemos y qué no comer. Por ejemplo, en los países asiáticos se come mucho arroz como todos sabemos, y es apto. Pero la mayoría de las salsas con los que lo acompañan tipo soja, tienen una base de harina de trigo, con lo cual hacen que ese plato se convierta en prohibido para los celíacos. Como siempre, la clave es información, información, información. Un consejo clave aquí es informarse previamente sobre la gastronomía típica del destino: qué platos son naturalmente sin gluten y cuáles pueden contener gluten oculto.
No seas tímido, pregunta y pregunta. No juegues a la ruleta rusa, si no estás seguro 100%, la recomendación es pasar y buscar otro lugar.
5. Imprescindibles en tu maleta sin gluten
Seguro que has oído hablar de él un montón de veces, pero es complicado saber qué puedes llevar y qué no en un viaje sin gluten. Cuando se trata de planificar unas vacaciones sin gluten, la preparación es la clave. Llevar contigo productos seguros te dará tranquilidad y libertad. Ya sea que vayas a la playa, al pueblo o de camping, contar con productos adecuados para tu alimentación es fundamental.
5.1. Documentación y comunicación
- Tu mapa: Con todo esto, elabora un mapa. Sí, sí, un mapa. Puedes conseguir uno de papel con la guía de viaje que compres. Pero también te puedes hacer uno de Google Maps como el que encuentras en Singlutenismo. Puedes crear una lista de lugares directamente desde tu móvil y tenerlo listo para cuando estés en destino. Eso sí: cuidado con el consumo de datos. Eso sí: apunta en una libreta todos los datos que consideres de relevancia y no puedas almacenar en ese mapa.
- Tarjetas explicativas: Según el país al que viajes, puede que hables o no un idioma en común con tu interlocutor. En la página web de FACE encontrarás una breve explicación en varios idiomas sobre qué es la celiaquía y qué puedes comer. Puedes llevarlo siempre encima por si te toca comer en algún lugar inesperado. Para viajar con mayor seguridad, es recomendable llevar siempre consigo una tarjeta de enfermedad celíaca en el idioma del país de destino.
- Frases clave traducidas: Además de traducir al idioma del país las palabras básicas que se puedan necesitar (harinas, sin gluten, celíaco, etc.) también se pueden traducir instrucciones breves donde se detalle cómo cocinar con seguridad. Aprende a decir «sin gluten» en el idioma del país al que vas. Llevar preparada una explicación sencilla de la enfermedad celíaca y de la dieta sin gluten, así como algunas frases clave traducidas al idioma del país de destino.
5.2. Productos y utensilios
- Bolsas para la tostadora: Puede que al final las uses o no, pero ocupan tan poco y son tan ligeras que vale más que sobren que no que falten. Son unas bolsitas aptas para tostadora, horno y sandwichera que te permiten calentar o tostar tu pan o tu sándwich dentro sin que haya peligro de contaminación cruzada.
- Comida: Sé práctico. En todos los casos, lleva comida para el viaje y las primeras 24 horas. Si, por lo que sea, en tu avión se olvidan de tu comida, tendrás algo que comer. La comida para las primeras 24 horas te dará tiempo a asentarte y localizar dónde comprar o comer. Si tu destino es complicado incluso para comprar algo en el supermercado, planifica las comidas de todos los días y llévate lo indispensable. Siempre encontrarás arroz, carne y verduras allá donde vayas. ¡Se puede llevar comida en la maleta! y así tener provisiones durante el trayecto y al llegar a la ciudad de destino. Se puede llevar una maleta con productos suficientes para cubrir las comidas de toda la estancia, pero hay que tener presente que se tiene que valorar la humedad y otras condiciones climáticas que pueden echarlos a perder.
Para rutas largas o días al aire libre:
- Incluye snacks individuales que no se alteren con el calor.
- Usa bolsas o recipientes exclusivos para productos sin gluten.
- Asegúrate de lavarte las manos antes de comer y no compartir utensilios si no se garantiza la seguridad alimentaria.
- Utensilios: Sobre todo si vas a poder cocinar, llévate una espátula no porosa, un juego de cubiertos, un táper mediano y alguno pequeño, y alguna bolsa con cierre zip. El resto de cosas, como sartenes, platos y demás, seguro que los tienes en destino. Fíjate que sean de materiales no porosos, que es lo más normal.
5.3. Restricciones en aduanas
Ten en cuenta algo muy importante: no siempre podrás llevar cualquier tipo de comida.
- El control de seguridad de salida: Aquí puedes pasar cualquier objeto no peligroso. Es decir: no podrás llevar cuchillos afilados ni navajas.
- El avión: No tienes ningún tipo de restricción de comida. Puedes subir lo que quieras que traigas de casa o hayas comprado después del control de seguridad. La única restricción que puede tener lugar es debido a la presencia de una persona alérgica.
- La aduana de destino: Aquí está la parte complicada. Cada país tiene sus propias restricciones. Por lo general, fuera de la Unión Europea no se permite entrar productos frescos procedentes de otros países. Así que olvídate de llevar fruta, quesos o embutidos. Puedes intentar llevar un certificado médico, pero, si quieren, te pueden requisar lo que lleves, ya que lo hacen por una cuestión sanitaria. Para saber qué alimentos puedes llevar a un país, consulta siempre la página web de su embajada.