La Carnicería Los Amigos se consolidó como uno de los mercados más populares de Arizona, conocido especialmente por sus cortes de carne y productos tradicionales mexicanos. Esta pequeña empresa es un referente para quienes buscan disfrutar de recetas familiares que fueron transmitidas por generaciones.
Su historia está profundamente marcada por el esfuerzo y la dedicación de Antonio Cardenas, quien popularizó su preparación de chorizo, de lo más vendido en la tienda. Antonio decidió emprender en el negocio en los años 70. Con el paso del tiempo, la carnicería creció e incluso cambió de dueño, pero se mantuvo en la misma sangre.

Su hijo, Tony Cardenas, y su esposa, Mary Cardenas, son los encargados desde 2010. Según su hijo, desde entonces el negocio fue un éxito, aunque Antonio falleció en 2010. Por eso, desde entonces Tony se encarga junto a su madre de mantener la empresa en pie. “Toda la familia es dueña de Los Amigos”, aclaró Mary.
En una entrevista con el medio citado, Tony mencionó que no solo el excelente servicio al cliente es lo que distingue a Los Amigos, sino también la historia que la acompaña. “Tenemos muchos clientes regulares que vienen desde todos los rincones de Estados Unidos. Formamos muchos recuerdos con ellos”, comentó.
Productos Destacados
Uno de los productos más destacados de Carnicería Los Amigos es su chorizo, que se elabora con una receta única que Antonio desarrolló a lo largo de los años. Este fue clave en la popularidad de la empresa, que llega a vender hasta 680 kilogramos de chorizo al mes.
Hoy, la receta secreta que Antonio, quien era conocido como un carnicero experto, creó es parte del legado que su familia sigue manteniendo en el negocio.

Expansión y Modernización
La cadena tiene tres ubicaciones en el Valle del Sol de Arizona, que incluyen a Phoenix, Guadalupe y próximamente Mesa. Sin embargo, además de sus ubicaciones físicas, Carnicería Los Amigos modernizó su operación para adaptarse a las nuevas tendencias.
Con una plataforma de pedidos en línea, le permite a los clientes comprar productos desde su teléfono, computadora o tableta, con opciones de recogida y entrega a domicilio.
Historia de los embutidos.
Orígenes Históricos de los Embutidos
Hasta que no aparece y se empieza a usar la sal no podemos hablar de los embutidos. La sal aparece en el año 3.000 a. de C., en el reinado de Simer, donde los alimentos sazonados (como la carne y el pescado) eran ya alimentos que se usaban en el comercio.
En la prehistoria, el hombre, conservaba mejor la carne cortándola en tiras finas y dejándolas secar al sol. En ocasiones extraían la carne la polvorizaban y la mezclaban con la grasa.
En el siglo XV el ganado se criaba fuera de las ciudades, se mataba a los animales en salas de despiece, y se vendían las piezas a las carnicerías. Pero con los cerdos era diferente, el cerdo seguía criándose en las villas, se mataba en las calles y el embutido era elaborado por la familia.
En algunas obras literarias de la Grecia clásica se nombra al jamón, al tocino y a los embutidos. En época de los romanos ya aparecen algunos embutidos llamados "botulus" o "botellos" (por su forma), lo que hoy en día son los botelos o botillos, que se realizan en Galicia, Asturias o León. Los romanos tenían mucha afición hacia los embutidos.
Podemos ver pues que los embutidos no es un invento de hoy, ya en siglo IX a. de C. Homero descubrió el consumo de morcillas, en la Odisea Homero nombra la tripa rellena con sangre y grasa, la cual podía asarse al fuego. Este es uno de los relatos más antiguos que tenemos de un embutido.

La Tradición de "El Ventorro"
Desde sus comienzos, “El Ventorro” ha mimado la elaboración artesanal de sus productos. Es ahí donde comienza la historia del “El Ventorro”, que ya por entonces exportaba sus primeros productos a Madrid con la elaboración artesanal como seña de identidad.
En los años 90, Carlos Reyes y Manuela Reyes toman el testigo de sus padres. Un equipo de profesionales, que ha formado una gran familia.
“Vuestra Casa” Es aquí, en los antiguos «Ventorros de Alba», donde Lino y Matilde comenzaron a elaborar sus primeros embutidos de una forma artesanal. Actualmente sede de «El Ventorro», nuestra casa y por supuesto la vuestra. Alba de Tormes Esta es nuestra histórica tierra, en la provincia de Salamanca. Capital de la comarca TIERRA DE ALBA. Fundada por los Reyes de León, que con el tiempo se convirtió en el afamado Ducado de Alba.
Embutidos La Hoguera: Combatiendo la Despoblación Rural
Con unos orígenes que se remontan a los primeros años de la década de los 70 en las tierras altas de Soria, La Hoguera se ha convertido en el último medio siglo en un oasis para la economía y el empleo de su región, en una defensora a ultranza de las opciones del mundo rural y en una empresa que ha sabido recuperar los sabores de antaño en la elaboración de jamones y embutidos de calidad, naturales y sin aditivos.
En manos ahora de su segunda generación, la entidad combina tradición, tecnología, innovación e investigación para hacer productos de calidad, cuidar de sus animales y asegurar el presente y el futuro de su comarca, una de las más despobladas de Europa desde hace años.
Luchar contra el éxodo rural que empezó a despoblar las altas tierras de Soria en los años 60 fue de hecho una de las razones que llevaron a Carlos Martínez, junto a sus entonces y ahora socios Marcos Martínez, José Espuelas y Agustín García, a armarse de valor y apostar por la venta de los productos que el primero extraía de los cerdos que tenía su familia. Otra muy poderosa fue creer en la fuerza que los sabores de antaño, de pueblo, de siempre, tendrían en el consumidor del futuro (ahora presente).
“Cuando mi padre volvió de la mili a principios de los años 70, más de la mitad de la población de la zona se había marchado a las grandes ciudades en busca de trabajo y oportunidades. En los pueblos apenas había actividad, apenas había opciones, y eso a él le obsesionó hasta el punto de que se hizo la promesa de que no se marcharía, aunque para quedarse tuviera que autoemplearse”, explica a Huella Teo Martínez, hijo de aquel joven recluta, y actual director gerente de la firma.
Carlos Martínez decidió en 1972 pensar en cómo podía generar empleo con los animales que había en la familia. “Tenían burros, caballos y cerdos, y mi padre vio que con la matanza anual y vendiendo lechones se podía ganar dinero, así que se armó de coraje y propuso a tres amigos del pueblo -Marcos, José y Agustín- montar una granja. Empezar desde cero y a fuerza de esfuerzo”
Un proyecto que tuvieron que empezar desde cero construyendo ellos mismos y con sus propias manos su primera granja. “Tuvieron que hacer de albañiles para ahorrar dinero y sortear imprevistos muy duros como la llegada de la peste porcina africana a España. Mi padre y sus socios tuvieron que refinanciarse y a punto estuvieron de quebrar en más de una ocasión”, subraya Teo.
Sin embargo, los cuatro amigos lograron sobrevivir a esos años truculentos para ver cómo a finales de los 70 su proyecto remontaba. Del sector primario a la industria.
Aquel éxito dio a Carlos Martínez y a sus socios la fuerza necesaria para ir más allá en su propósito y, consciente de los problemas que afectaban y afectarían de no hacer nada a la economía de su región, sumar al sector primario, que sí tenían, una industria de transformación para empezar a elaborar productos de alimentación con los que llegar al comercio y a las mesas de los consumidores.
“Embutidos La Hoguera surge en 1986 para generar valor añadido en el mundo rural con una actividad industrial para que el pueblo no muriese. Mi padre siempre ha pensado que en los pueblos si tienes trigo has de hacer pan, y si tienes cerdos, como él y sus socios tenían, había que hacer productos alimentarios. Y así lo hicieron”, explica Martínez.
Los inicios de aquellos primeros productos procesados fueron embutidos y adobados, hasta que en los 90 ya empezaron a hacer jamón, uno de los grandes estandartes de la firma, pese a que el producto estrella de aquella etapa fueron las sartas de chorizo dulce y picante.
Esa mezcla de tradición y vanguardia les ayudó a dar el salto a la distribución. “Fue un acierto apostar por productos de calidad sin aditivos y elaborar con esa filosofía chorizos, salchichones, pancetas…”, sostiene.
Una calidad que La Hoguera ha conseguido controlando todo el proceso productivo y también la alimentación de sus cerdos, a los que nutre con piensos elaborados por la propia compañía.
Las ganas de ir a más, de dar más valor añadido al consumidor y de reforzar su apuesta por su diferenciación fueron los perfectos ingredientes para un perfecto caldo de cultivo con el que La Hoguera siguió avanzando.
Apuesta por la Raza Duroc
“Mi padre siempre ha estado obsesionado por la calidad de los cerdos, por investigar nuevas razas, por los posibles cruces entre ellas, y después de mucho comparar decidió especializarse en la raza Duroc, cuya calidad y precio es imbatible para el consumidor. Fue así como empezamos a elaborar a partir de animales de esta raza productos naturales que tuvieron una gran aceptación tanto en los super como en los hogares”, recuerda Teo.
Y de esa gran acogida es de donde viene la estrecha relación que La Hoguera mantiene desde hace años con Alcampo.
Relación estrecha con Alcampo
“La Hoguera es un perfecto ejemplo de que si se quiere se pueden hacer las cosas muy bien. Parte activa de la economía rural
“Hemos conseguido llegar del campo a la mesa y ser dinamizadores sociales y económicos de nuestra región, donde hemos generado más de 100 empleos directos a los que se suman los muchos indirectos de los que somos responsables. Hemos logrado llegar allí donde quería mi padre, y es un orgullo poder decir alto y claro que La Hoguera aglutina importantes hitos en su historia y en su pueblo, San Pedro Manrique”, dice Teo.
Un orgullo que está más que justificado. Y es que este pueblo “ha conseguido tener un centro de salud con urgencias, un polideportivo, una guardería, un colegio donde los niños pueden estudiar hasta los 12 años… y todo ello en una zona rural que podríamos decir inhóspita, teniendo en cuenta que el índice de población es más bajo que en Laponia con menos de un habitante por kilómetro cuadrado. Hemos logrado un pequeño oasis de bienestar en el epicentro de las tierras altas de Soria”, matiza.
“Lo que en un principio era una amenaza, la dificultad de encontrar personal en esta zona, se ha convertido en una oportunidad, porque cuando alguien se instala aquí lo hace para quedarse.
Instalaciones Modernas y Sostenibles
La Hoguera cuenta actualmente con tres granjas y una fábrica operativas después de que sus instalaciones hayan vivido varias ampliaciones desde los años ochenta. “Contamos con más de 18.000 metros cuadrados en los que tenemos una sala de despiece, un obrador para embutidos y lomos, secaderos para todo tipo de embutidos y jamones, zona de salazón… Tenemos capacidad para más de 400.000 piezas de jamón y paleta y al año hacemos más de dos millones de kilos de embutidos y lomos”, explica Teo.
Una capacidad que va a ir a más. Y es que la compañía tiene pensada una ampliación de sus instalaciones con más de 3000 metros cuadrados adicionales y la creación de 15 nuevos puestos de trabajo. Además de en España, La Hoguera ya vende en toda Europa, México y Australia.

Embutidos Fermín: Un Legado Familiar
En el pueblo de La Alberca, ubicado en un pequeño rincón de la Sierra de Francia, donde las historias se escriben con manos curtidas y alma generosa, allí en 1956, dos socios abrieron una carnicería que pronto marcaría el comienzo de un legado. Pero como en toda buena historia, hubo un giro inesperado: la carnicería no generaba ingresos para dos familias. Así que, con la sencillez de los de antes, echaron a suertes quién se quedaba. Y la moneda, caprichosa, decidió que Fermín Martín seguiría entre jamones, embutidos y el aroma de su tierra, mientras su socio tomaba camino hacia Francia.
Fermín, hombre de pueblo y convicciones firmes, lo tuvo claro desde siempre: “Si me hubiese tocado irme, no me habría ido. Yo soy de aquí, de mi gente.” Y así fue como, junto a su mujer, comenzó a forjar una historia que hoy emociona contar. En 1963 invirtieron en sus primeras instalaciones, y en 1989 sus hijos, Francisca y Santiago, la segunda generación, tomaron el relevo, fundando la sociedad tal como hoy la conocemos.
La Aventura Americana de Embutidos Fermín
Pero si hay un capítulo que merece ser contado con especial orgullo, es el de su aventura americana. Todo comenzó con unas gestiones valientes en 1995, cuando apenas se vislumbraba la posibilidad de exportar a Estados Unidos. Nadie lo había hecho antes desde España, el camino estaba por abrirse, y los obstáculos eran más altos que las montañas de la Sierra. Diez años después, el 31 de agosto de 2005, el sueño se hizo realidad: Embutidos Fermín cruzó el océano. Hoy celebran, con alegría serena y corazón lleno, los 20 años de aquella hazaña.
La presentación de este aniversario tan especial estuvo a cargo de la familia: Francisca y Santiago, los hijos de Fermín, y Soraya, la hija de Santiago, que representa ya a la tercera generación. Fue ella quien, con una sonrisa llena de ilusión y coraje, tomó la palabra y, sin decirlo, dejó claro que el futuro de esta empresa sigue en buenas manos.
Santiago, como buen contador de historias, recordó esa anécdota del sorteo que cambió su destino familiar. Y todos los presentes sonreímos al imaginar aquella escena, quizá en una mesa de cocina, con una moneda en el aire decidiendo lo que hoy celebramos.
El éxito de Embutidos Fermín no se mide solo en cifras o fronteras superadas. Está en su gente: pasaron de 12 trabajadores a casi 90 cuando comenzaron a exportar a EE.UU., todos de la zona de La Alberca y sus alrededores. Y no solo ellos, también sus proveedores son vecinos, amigos, parte de esta gran familia que ha apostado por quedarse, por crecer sin renunciar a sus raíces.
En Estados Unidos, contaron con un aliado excepcional: el chef José Andrés, que no solo llevó sus productos, sino también su historia, su esencia, a los paladares americanos, convirtiéndose en un verdadero embajador de Fermín, según sus palabras ‘la comida también cuenta historias’.
Como bien dijo Santiago, “todo esto se hace con pasión, con trabajo y con ganas de hacer lo mejor que se pueda”.
Productos Destacados de Embutidos Fermín
Información
- ¡Lo más vendido! Chorizo ibérico extra: Este producto es el más demandado dentro de todos los embutidos, ya que...4,29 €
- Morcilla ibérica extremeña: Elaborado con grasa y carnes ibéricas, y usando especias naturales ,...3,08 €
- Caldillo Ibérico Extremeño: Es un elaborado a base de manteca e hígado de cerdo ibérico, fundido a...3,50 €
- Salchichón ibérico extra: Como el resto de embutidos, además de carnes ibéricas seleccionas, se...4,38 €
- Chorizo ibérico picante extra: Con las mismas características que el chorizo ibérico extra, pero con un...4,29 €
- Chorizo Blanco Ibérico Extra: Al igual que el rojo , es un producto que se elabora de forma artesanal,...4,29 €
- Morcón ibérico extra: Al igual que la vela de chorizo, pero con un corte más espectacular, ya...14,31 €
- Salchichón ibérico cular: Otro producto estrella dentro de nuestros embutidos, ya que se usan...9,92 €
- Abanico de cebo campo Ibérico: Piezas de 1 kg. de peso. En Carmen la Nina e Hijos, solamente...18,59 €
Carmen la Nina e Hijos: Tradición Familiar desde 1931
Son tres generaciones las que han vivido desde pequeños con la tradición de las matanzas. Desde su creación en 1931, por Felipa García Vázquez, quien comenzó comercializando productos derivados de la matanza del cerdo ibérico en la localidad de Bienvenida, han conservado el carácter de empresa familiar.
En estos años se conocían por Felipa la Nina, apodo que continúan conservando orgullosos hasta hoy. En una segunda generación apareció la persona de Carmen Cortés García la hija mayor, que se dedico de lleno al negocio de la matanza y creo el primer punto de venta, aun existente en la actualidad y que fue la que le dio un impulso espectacular al negocio, después de mucho trabajo y de superar los años del nacimiento de una nueva empresa.
En 1990 abre sus puertas Carmen la Nina e Hijos S.L con una fábrica de embutidos y jamones, con unas instalaciones modernas y con mucha ilusión por sacar el proyecto adelante.
Después de su apertura la empresa ha sufrido ampliaciones gracias a la demanda de los clientes y amigos, a los que esta empresa debe el buen funcionamiento de la misma. VALORES y por supuesto, siendo fieles siempre a nuestros VALORES de servicio al cliente, trabajo en equipo, eficiencia y mejora continua, disciplina, compromiso, coherencia y ejemplo.
Nuestras Raíces
Detrás de cada alimento hay una sabrosa historia, y la de los embutidos se remonta a miles de años, a las primeras referencias en textos Egipcios y Griegos sobre ricas y energéticas mezclas de carne y grasa, embutidas en tripas naturales, que acompañaban a guerreros, comerciantes y viajeros.
Esta facilidad de transporte y su alto valor nutritivo favorecieron que los embutidos se expandieran y evolucionaran con la civilización. Romanos, Germanos, Musulmanes, Cristianos.
En el Obrador, trabajamos…… con cariño. En estos parajes naturales privilegiados se encuentra nuestro obrador artesano, en un pequeño pueblo llamado Cillamayor.

Aventín: El Impacto de la Televisión en un Negocio Familiar
La tienda de embutidos de la familia Aventín recibió en 2021 una llamada inesperada. "Era uno de los productores de Netflix contándonos que Georgina iba a hacer un documental sobre su vida y entre los capítulos iba a haber uno sobre Graus (Huesca)", cuenta Judith Balaguer, gerente del negocio. Esta empresa familiar, especializada en productos cárnicos, iba a experimentar una revolución que en esos momentos no podían ni imaginar.
Georgina Rodríguez, conocida modelo, influencer y también pareja del futbolista Cristiano Ronaldo, quería rodar una de las partes de su nuevo reality en su local situado en la calle Ángel Samblancat (Graus) y en Aventín dijeron que "por supuesto" sin pensárselo dos veces. Su "sí" les ha traído en este año más de una alegría: subidas de sus ventas en varios productos y reconocimiento a nivel internacional.
Con más de 47,1 millones de seguidores en Instagram, el estreno de su reality-documental anotó muy buenas cifras de audiencia en la plataforma. En la primera semana fue número 2 de lo más visto en España, solo superado por la telenovela Café con aroma de mujer. Sí fue número uno en otros países, como Croacia, Luxemburgo, Portugal, Rumanía, Suiza y Marruecos. En total, se colocó en el top 10 a nivel mundial en producciones de habla no inglesa, con más de 30 millones de horas vistas en los primeros siete días en más de 60 países. En 28 días, acumuló 80 millones de horas en visualizaciones.
En el capítulo cinco de la primera temporada, titulado Volver, lo que fui es lo que soy, Georgina se retrotrae a sus raíces, a sus años viviendo en Jaca (Huesca) y también a su breve estancia en el pequeño municipio oscense de Graus, donde trabajó cerca de un año como camarera en un hotel antes de mudarse a Madrid. De esa época guarda muy buenos recuerdos y uno de ellos es precisamente sus compras en la tienda de Aventín, su "carnicería ever (para siempre)", como ella misma la califica. La influencer reconoce a lo largo de el todo el documental que le encantan los embutidos desde que era una cría. "Mi padre me compraba mucho", admite.
En su visita, cuenta como se iba muchos días a la tienda y se pasaba "horas viendo como las abuelicas compraban". La joven admite que no tenía amigos en el municipio y que las trabajadoras del local le hacían "feliz" y le daban "compañía". Judith Balaguer detalla que Georgina era una clienta habitual de Aventín. De hecho, cuando fueron a grabar el documental, la influencer hizo una petición muy concreta. "Quería que estuvieran Alicia y Cristina, que eran las dos dependientas que le atendían cuando estaba viviendo aquí en Graus. Y eso para nosotros también fue muy emocionante, que se acordara de nosotros en este momento es muy gratificante", confiesa Balaguer.
Alicia y Cristina fueron las que hicieron "un curso" a una Georgina que apenas acababa de cumplir los 18 años para explicarle la diferencia entre la longaniza y la secallona. La segunda es "un tipo de fuet, más estrecho y con más especias", mientras que la primera tiene "un sabor más natural".
El producto estrella de Aventín es la longaniza de Graus, pero para la modelo su embutido favorito, del que es "fan", es la secallona sin moho. "Qué buena", afirmaba la modelo mientras degustaba los productos de Aventín. Luego, compró "todas las secallonas sin moho" que había para llevarse tanto a su casa de Madrid como a Italia, donde vivía con su familia durante el rodaje de la primera temporada del reality.
"Tengo un metabolismo muy rápido y espero que no me cambie nunca porque me encanta comer y disfruto comiendo. Y es algo que me une mucho con las personas", aseguraba en un momento de la grabación.
Tras el estreno el 27 de enero de 2022, el teléfono de Aventín echaba humo. "Nuestras ventas en ese momento del boom aumentaron. La secallona desde entonces ha incrementado mucho su repercusión y las ventas que tenemos actualmente", afirma Balaguer. Les llegaron reclamos incluso de otros países, aunque esas peticiones tuvieron que rechazarlas porque solo hacen envíos en el territorio nacional. A Georgina le agradecen "la publicidad" que les hizo al llevar su marca "a todos los rincones del mundo". A día de hoy, la influencer continúa consumiendo los productos de esta empresa familiar, que lleva desarrollando su actividad desde 1963. "Sigue comprando en nuestras instalaciones a través de nuestra página web, del correo electrónico o incluso de llamadas telefónicas. La verdad es que es todo un honor cuando llegan sus pedidos". Y es que incluso a sus hijos, como ella misma confesó, le gustan mucho los embutidos.
La segunda temporada de Soy Georgina se estrena este viernes, 24 de marzo. Y de nuevo, su pasión por los ibéricos está presente. En algunas escenas, que Netflix ha ido publicando, se ve a la influencer disfrutar comiendo embutidos. "Un buen ibérico para mí significa alegría. No podría vivir sin los ibéricos. Como sin miedo y con placer y me sorprende que a día de hoy la gente se siga extrañando de verme comer", confiesa en uno de esos avances en los que degusta estos productos durante un viaje a Ibiza en su jet privado. Aventín, que también ha salido en una de las promociones de esta temporada, le desea a Georgina "toda la suerte del mundo" en esta segunda entrega y que sea "un éxito", como la primera cuando les puso a ellos y a su secallona sobre el mapa.
