La salsa de tomate es una de las elaboraciones básicas que no puede faltar en nuestra despensa, pues no solo sirve para condimentar, sino también para tomar con un poco de pan y aceite o en diversos canapés. Nada como una buena salsa de tomate casera para acompañar pasta y otros platos icónicos. Tener salsa de tomate casera en la despensa es aligerar el trabajo de cocina y disfrutar de los mejores platos.
Algunas salsas hechas en el hogar se caracterizan por su textura, colores, por ser más líquidas o espesas, por disfrutarse crudas o cocidas, pero todas tienen un mismo fin: requieren refrigeración por la falta de conservantes en su preparación y pueden conservarse por algunos días o meses, dependiendo del método que se use.

Tipos de tomate para una salsa perfecta
En cualquier recetario, el tomate es uno de los ingredientes esenciales, pues está presente en muchos platos. Como hay múltiples variedades, es importante conocerlas para escoger el mejor tomate para salsa y para el resto de recetas que queramos preparar. La piel, la textura de la carne, la acidez o la cantidad de semillas influyen en el resultado final de nuestra elaboración.
- Ensaladas: El tomate en rama es una variedad perfecta para degustar cruda, se vende en racimos y no suele ser demasiado grande. De color rojo vivo, aguanta bien el transporte y se conserva durante días en nuestra despensa. El sabor es ligeramente agridulce y, si ha madurado correctamente, antes de la recolección es muy aromático. El kumato es también un tomate ideal para preparar una ensalada: es redondo, pequeño y de color entre marrón y verde oscuro.
- Salsas: La variedad de tomate pera es muy adecuada para elaborar salsas o gazpachos. Podemos encontrarlo en racimos o suelto y también es la variedad que puede adquirirse en lata. Tiene la piel lisa y fina, mucha carne y pocas semillas. El sabor es ligeramente ácido y resulta muy aromático.
- Tartas: Los tomates cherry, por su tamaño y la dulzura de su carne, quedan estupendos para elaborar una tarta salada.

Preparación de la salsa de tomate casera al horno
Tener salsa de tomate casera al horno es un auténtico lujo en casa. Hoy quiero compartir contigo mi receta favorita, la que nunca falta en mi despensa. Esta salsa es tan versátil que se convierte en la aliada perfecta para casi cualquier plato: pizza, pasta, arroz, guisos, huevos fritos… incluso sobre una tostada con un chorrito de buen aceite de oliva. Si nunca has hecho salsa de tomate en casa, prueba con dos kilos de tomates, pon el resto de los ingredientes de modo proporcional adaptándolos a tu gusto y al de los tuyos.
Ingredientes para 10 kg de tomates maduros:
- 5 cebollas grandes
- 2 pimiento rojo
- 2 pimiento verde
- 3 guindillas (opcional)
- Ramillete de hierbas frescas (tomillo, orégano, romero, albahaca)
- 2 cabeza de ajos
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal
Pasos de elaboración:
- Lava los tomates en agua limpia. No es necesario pelarlos ya que los trituraremos en robot y si queda una textura gruesa podremos pasarlos por el chino o por pasapuré. Corta los tomates en cuatro. Reserva.
- Pela las cebollas y córtalas en trozos grandes. Lava los pimientos, desecha las semillas y córtalos en trozos grandes.
- Enciende el horno a 220º en función ventilador para que se vaya precalentando.
- Dispón las cebollas y los pimientos en una primera capa de una olla o fuente (apta para horno) honda, las cabezas de ajos cortada apenas la parte superior, a continuación coloca el ramillete de hierbas frescas y las guindillas insertadas en un palillo (para retirarlas al final de la cocción sin dificultad), por último debes poner los tomates, echa un poquito de sal, un chorro generoso de aceite de oliva.
- Hornea durante una hora y quince minutos a 220º en función ventilador cada bandeja. El horneado habrá asado todo, los tomates durante la cocción, las cebollas y los pimientos quedarán perfectamente confitados.
- Aprieta los ajos desde la base para que suba el ajo asado en forma de crema, añádelo a la mezcla. Retira las hierbas frescas y las guindillas.
- Tritura en tu robot de cocina, si queda bien triturado ya estará listo para envasar, si queda de textura gruesa, puedes pasarlo por el pasapuré o el chino. Una vez triturado todo, tendrás la salsa de tomate casi lista, rectifica de sal hasta que esté a tu gusto.

¿Por qué debes asar los tomates al horno? Porque te resultará mucho más fácil, el horno hace todo el trabajo y no deberás preocuparte durante todo el tiempo. El sabor gana muchísimo porque los tomates quedan asados y el resultado final tendrá un sabor y una textura espectacular. Para una salsa casera buena debemos utilizar productos de excelente calidad. Si los ajos son de los rojos y las hierbas frescas, el sabor se multiplica.
Consejos adicionales para la preparación:
- Puedes prescindir de las guindillas pero apenas le dan un toque de sabor, no pica en absoluto.
- La cebolla ayudará a dar textura a esta salsa, no la olvides.
- Vinagre: Una vez triturada puedes añadirle un chorrito de vinagre, el vinagre es un ácido que ayuda a la conservación y además le da un gusto muy rico.
- Textura: Según la variedad de tomates algunos sueltan más agua y no da tiempo a que evapore toda, en estos casos antes de triturar conviene sacar algunos cucharones de agua y así tendremos una salsa más espesa.
- Semillas: Las semillas, pieles, etc. quedan en la parte superior del pasapuré. Si para ti son un problema, puedes triturar la salsa directamente con un potente robot de cocina hasta hacerlas desaparecer o pasarla por un colador chino.
Salsa de tomate HORNEADA. La MÁS SABROSA
Conservación de la salsa de tomate
La salsa de tomate casera es una gran opción para disfrutar en el almuerzo y, en algunas ocasiones, se prepara más cantidad de la necesaria. Es aquí donde muchos dudan en cómo guardarla en el refrigerador por temor a que se eche a perder rápidamente.
¿Cuánto tiempo dura la salsa casera?
- La salsa para pasta hecha en casa puede conservarse en la nevera de tres a cuatro días.
- En el caso de una comercial que se compra en supermercados, suele durar de 3 a 5 días una vez abierta, dependiendo del fabricante.
- Si queremos que nos dure durante meses hay que congelarla o hacer conservas.
Métodos de almacenamiento:
- Refrigeración en tarros herméticos: Para prolongar la conservación de la salsa, lo mejor es guardarla en un recipiente que pueda cerrarse herméticamente y dejando un dedo sin rellenar. Espera a que enfríe bien antes de llevarla a la nevera. Es el mejor método de conservación de salsa de tomate casera.
- Congelación: Si lo que buscas es que la salsa te dure por meses, lo mejor es la congelación en bolsas zip, tuppers o tarros que cierren herméticamente. Para guardarla debes esperar que haya enfriado completamente. Para descongelar y comer, pon el envase en la parte baja de la refrigeradora la noche anterior. Hecha con tomates, cebollas, chiles y hierbas, la salsa casera de tomate se puede guardar en frascos herméticos.
- Conservas al baño maría: Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), antes de guardar nuestro tomate casero, debemos asegurarnos de que el recipiente que usemos esté bien limpio y provisto de tapa. Para esterilizarlo, solo queda poner el envase cerrado dentro de una olla a presión, cubrirla con agua hasta la mitad de los tarros, y cuando la válvula empiece a sonar, bajar el fuego y contar unos 20 minutos. Preparamos los botes en los que colocar la salsa. Deben estar muy limpios y hervidos si se desea hacer conservas, para asegurar la higiene. Con ayuda de un colador o una jarra, rellenar todos los botes y dejarlos destapados hasta que estén totalmente fríos. Después tapar y cerrar muy bien todas las tapaderas. Para hacer el baño María de conservación tenemos que llenar de agua una olla lo suficientemente grande para que entren varios botes a la vez. El agua deberá cubrir los botes hasta dos dedos por encima de su altura.

Consejos importantes:
- Un truco de cocina para conservar la salsa por más tiempo es colocar un trozo de láminas autoadhesivas debajo de la tapa, lo que evita que entre aire en el paquete y ralentiza el desarrollo de bacterias. Además, el papel de aluminio evita que la salsa se apodere de los olores de otros alimentos que guardas en el refrigerador.
- Una vez abiertas las latas comerciales, los alimentos reciben oxígeno y eso desencadena el desarrollo de bacterias y otros microorganismos perjudiciales. Es importante incidir en que no debemos mantener la salsa de tomate -o cualquier otra conserva- en la lata.
- Recomiendan poner en el pomo la etiqueta con la fecha de envasado y los ingredientes.
- Si el proceso de envasado es correcto, la salsa envasada puede durar más de un año y medio en perfectas condiciones.
- ¿Qué hacer con el caldo que sueltan los tomates durante el horneado? Congélalo y disfruta enriqueciendo en cualquier momento tus guisos, lentejas, etc.