Las croquetas son una de las mejores maneras de aprovechar los restos que tengamos en la nevera, y estas croquetas de patata rellenas de morcilla y cebolla confitada son un ejemplo perfecto de ello. Son estupendas para sorprender con un bocado diferente por varias razones. La primera es que su masa no es la típica bechamel espesa, sino un puré de patata seco, y la segunda por su relleno, que va separado de la masa. Esto hace que estas croquetas de patata rellenas de morcilla y cebolla confitada sean muy especiales y diferentes a cualquier otra croqueta que hayas probado jamás.

Ingredientes para Croquetas de Patata Rellenas de Morcilla y Cebolla Confitada
Para preparar 12 unidades o una ración para cuatro personas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 300 g de puré de patata
- 50 g de morcilla de cebolla
- 50 g de cebolla confitada (o cebolla caramelizada)
- 1 huevo
- Harina
- Pan rallado
- Aceite de oliva para freír
- Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto (opcional, para el puré)
Elaboración de las Croquetas
La preparación de estas deliciosas croquetas consta de varios pasos sencillos. Es importante tener un puré de patata de buena consistencia para que las croquetas mantengan su forma.
Preparación del Puré de Patata
Partimos de la base de un puré de patata ya listo. Si tienes sobras en la nevera, es el momento perfecto para utilizarlas. Si no es tu caso, la recomendación es seguir estas pautas sobre cómo hacer un puré de patata perfecto, asegurándote de que te quede seco para que lo puedas manipular sin problema al formar las croquetas.
Para hacer un puré de papas que sirva para estas croquetas, debe ser solo papas hervidas en abundante agua y sal. Una vez cocidas, písalas y déjalas enfriar en la heladera. Es crucial que sea un puré seco.
Puré de Patatas Casero | Básicos de Cocina
Preparación del Relleno de Morcilla y Cebolla
Retiramos y desechamos la piel a la morcilla, la picamos y freímos en una sartén con una pizca de aceite. Después de unos minutos, retiramos del fuego y mezclamos con la cebolla confitada. Puedes usar también cebolla caramelizada y hacerla tú mismo. La cebolla caramelizada aporta un contraste dulce que realza el sabor de la morcilla.

Formado y Rebozado de las Croquetas
- Espolvoreamos un poco de harina sobre una superficie de trabajo.
- Dividimos el puré de patatas en 12 porciones iguales y las boleamos.
- Las colocamos sobre la harina y aplastamos con la mano, haciendo discos.
- En el centro colocamos una pequeña porción de la mezcla de morcilla y cebolla confitada.
- Cerramos los bordes hacia el interior para envolver el relleno.
- Damos forma a las croquetas como más nos guste. Puedes hacer cilindros, bolas o la forma tradicional de las croquetas (alargadas con los extremos en punta).
- Las espolvoreamos con un poco de harina para que queden bien envueltas por todos lados.
- Las pasamos por huevo batido y pan rallado.

Fritura y Servido
Freímos las croquetas en abundante aceite muy caliente. Servimos inmediatamente para disfrutar de su contraste de texturas, crujientes por fuera y tiernas por dentro, y de sabor, salado y dulce, que hacen de este bocado un auténtico manjar.
Aunque procuro evitar los fritos por lo calóricos que son, la familia está encantada con estas croquetas. Los amantes de las croquetas opinarán que cualquier momento es bueno para una ración de estas croquetas de patata rellenas de morcilla y cebolla confitada, pero yo os recomiendo servirlas como entrante de una comida o como aperitivo y acompañarlas de un vaso de buen vino.
Variantes y Consejos
Si eres aficionado a las croquetas, no dejes pasar la ocasión de probar variantes. Por ejemplo, existen las croquetas de patata y bacalao, que también son deliciosas. Para estas, se comienza poniendo en remojo las migas de bacalao para desalarlo, al menos 24 horas antes, cambiando el agua tres veces, cada ocho horas. Luego se hierven las patatas y se rehoga el bacalao con ajo hasta que quede seco. Se mezcla con puré de patata, pan rallado, perejil picado y se forman las croquetas de manera similar. Se pueden servir como entrante, acompañadas de un poco de ensalada verde, o prepararlas como parte de una mesa de picoteo.