Encontrar un buen queso vegano en un supermercado puede resultar verdaderamente difícil. Por ello, elaborar nuestro propio queso resulta una excelente opción para aquellas personas que quieren disfrutar de esta delicia sin consumir ningún alimento proveniente de un animal. Este queso vegano de anacardos es cremoso, untable y muy fácil de hacer. No es un queso duro, pero tampoco es blando como, por ejemplo, nuestro queso crema vegano, y por eso se le puede dar forma de bola. Es una combinación deliciosa y muy nutritiva, ideal para que lo consuman todo tipo de personas, ya que es rica en proteínas, fibra y grasas saludables. Si nunca has probado un queso sin lácteos, sin duda te sorprenderá. La textura y el sabor recuerdan enormemente al queso, a pesar de no contener ni una gota de leche.

Ingredientes básicos para un queso vegano de anacardos
La receta que os queremos mostrar hoy es tan sencilla, pero a la vez tan rica, que parece hasta mentira. Se trata de un queso cremoso hecho con una base de anacardos. El resto son potenciadores del sabor y conservantes naturales. Con estas cantidades sale un montón de salsa, puedes repartirla en botes pequeños y meterla en el congelador. Al descongelarla está igual de rica.
- 150 gr de anacardos crudos
- El zumo de medio limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- ½ cdta de sal
- 70 ml de agua
- 1 cucharada de levadura nutricional
La importancia de la levadura nutricional
La levadura nutricional no es lo mismo que la levadura química o de panadería. Se trata de una levadura inactiva en forma de copos que no aporta demasiado nutricionalmente hablando, porque se consume en pocas cantidades, pero que tiene un saborcito a queso bastante peculiar. Queda genial en cualquier salsa tipo pesto para sustituir al parmesano. Este último ingrediente es el más importante, porque es el que le da el gusto a queso y le otorga ese sabor tan característico del queso crema. La levadura nutricional también se puede usar para sustituir el queso rallado de los platos de pasta.

Elaboración paso a paso de tu queso vegano de anacardos
1. Remojo de los anacardos
Los anacardos hay que ponerlos en remojo con agua como mínimo durante 6-8 horas. Deja los anacardos crudos en remojo la noche de antes, o por lo menos unas 8h antes. Si dejas los anacardos en remojo un par de horas, será más fácil triturarlos, pero no es imprescindible. Lo que sí puede ocurrir si no los remojas es que la salsa se espese porque los anacardos absorben el agua de la receta. Coloca los anacardos en un bol grande y cúbrelos con agua. Déjalos en remojo durante 1 o 2 horas. También puedes dejarlos en remojo en agua caliente durante al menos 20 minutos.
2. Trituración de los ingredientes
Una vez remojados, cuélalos y échalos en un procesador de alimentos junto con el resto de los ingredientes y bate hasta que estén perfectamente integrados. La idea es usar la mínima agua posible, dependiendo de la fuerza de tu batidora. Tritura los anacardos en una batidora o procesador de alimentos. Añade al vaso de la batidora los copos de levadura, el miso, el zumo de limón y la sal, y vuelve a batir. Una vez tenemos todos los ingredientes, lo batimos bien hasta conseguir una textura uniforme y sin grumos. Y ahí ya lo tenemos al punto. Solo falta probar que esté al punto de sal y emplatar.
Cómo hacer QUESO VEGANO Mozzarella (MUSARELA) Receta fácil, CON LECHE DE ALMENDRAS, RECETAS DE GRI
3. Posibles variaciones y personalización del sabor
Podemos añadirle el sabor que queramos: pimentón, finas hierbas, nuez moscada, etc. Podemos variar el sabor a conveniencia y según nos apetezca en el momento. Pasadas unas horas, la crema habrá cogido mejor sabor.
Existen una gran variedad de ingredientes que podríamos añadir para enriquecer nuestro queso vegano con anacardos. Uno de ellos son los probióticos, muy beneficiosos para la flora intestinal. Podemos agregar una o dos cápsulas a la preparación, ayudando así a nuestro cuerpo a contar con una fuente de nutrientes beneficiosos para la salud. De los probióticos solo necesitas los polvitos que vienen dentro, desecha las cápsulas. En el caso de que queramos añadir pistachos a nuestra receta, deberemos hacerlo una vez que ya tenemos elaborado nuestro queso vegano de anacardos y que este haya reposado 24 horas. Los pistachos, además de aportar un sabor único a nuestro queso, también harán que su presentación sea increíble, sobre todo si tienes pensado utilizar este queso para una reunión de amigos.

Saborizantes y fermentación avanzada
Pasadas las 24 horas, añade a la mezcla la sal, el ajo en polvo, el vinagre, el zumo de limón, la levadura nutricional y la pimienta o hierbas y especias con las que quieras aromatizar tu queso. Si no quieres darle ninguna forma especial al queso, simplemente mételo en la nevera y deja que prosiga el proceso de fermentación durante al menos una semana.
El queso de anacardos con miso y aceite de coco es un alimento fermentado muy sabroso que se puede utilizar como sustituto del queso de vaca. El queso es una de las joyas de la corona. A pesar de sus escasos ingredientes, el sabor a queso es absolutamente asombroso. Su textura tras el curado es durita por fuera y cremosa por dentro. Al ir fermentado, cada queso es único y lo podemos adaptar a nuestros gustos, aumentando o reduciendo los tiempos de fermentación y los de curación. Probablemente sea el mejor queso vegano que hayas probado.
4. Curado y conservación
Después de 3-4 días podremos retirar la gasa y posarlo sobre la rejilla, ya que ya tendrá consistencia suficiente. A partir del día 10 ya se podrá comer. Se conserva en la nevera durante una semana. En la nevera dura semanas sin problemas, aunque no creo que os dure tanto. En un envase hermético en el frigorífico, este queso vegano puede mantenerse en perfectas condiciones durante diez días.

Formas de disfrutar tu queso vegano de anacardos
Y lo podemos usar como aperitivo, como relleno de pasta, etc. Combina a la perfección sobre una tostada con dátiles o mermelada de fresa casera. Lo segundo que resulta genial será unas buenas rebanadas de pan integral, si es tostado mejor. También puedes optar por combinarlo con cualquier tipo de fruta.