La carrillera, también conocida como carrillada, es un corte de carne tierno y sabroso procedente de la mandíbula de la ternera. Su alto contenido en colágeno y su textura gelatinosa la convierten en la pieza perfecta para elaboraciones a fuego lento, como guisos y estofados, donde se transforma en una carne melosa e incomparable.
Esta receta de carrilleras de ternera guisadas con vino tinto y verduras es un clásico de la cocina ibérica, un plato reconfortante y lleno de sabor tradicional que siempre es bien recibido. Es una opción sustanciosa y deliciosa, ideal para cualquier temporada y perfecta para sorprender a comensales.
La Preparación de las Carrilleras
El primer paso fundamental para conseguir unas carrilleras tiernas y sabrosas es una buena limpieza. Es importante retirar la membrana dura que las recubre y el exceso de grasa o telillas. Este paso, aunque no demasiado complicado, a menudo lo realiza el propio carnicero. Una vez limpias, las carrilleras se salpimentan y se pasan por harina sin gluten.
A continuación, se sellan las carrilleras en una sartén o cazuela con aceite de oliva virgen extra caliente a fuego vivo hasta que estén bien doradas por ambos lados. Este sellado es crucial para conservar sus jugos y potenciar su sabor.

El Sofrito de Verduras y la Cocción Lenta
Mientras las carrilleras reposan, se prepara el sofrito. En la misma cazuela donde se han dorado las carnes, se añaden las verduras cortadas en dados o juliana: cebolla, zanahoria, pimiento rojo y puerro. Se pochan a fuego medio durante unos 10-12 minutos, hasta que estén blandas. Luego, se añade el ajo picado y se cocina un minuto más.
Tras el sofrito, se incorporan las carrilleras de nuevo a la cazuela. Se añade un buen vino tinto y se deja que reduzca un poco para que se evapore el alcohol y se concentren los sabores. Algunas recetas sugieren flambar las carrilleras con brandy en este punto.
Posteriormente, se añade caldo de carne o agua hasta cubrir las carrilleras, junto con hojas de laurel y ramitas de tomillo. Algunas variantes de la receta incorporan también clavo, cacao en polvo o tomate concentrado para enriquecer la salsa.

La clave para que las carrilleras queden tiernas y se deshagan con el tenedor es una cocción lenta y prolongada. Se estofan a fuego muy lento durante al menos 2-3 horas en cazuela convencional, o hasta 8-9 horas en olla lenta (slow cooker), hasta que la carne esté completamente tierna.
Es recomendable cocinar las carrilleras el día anterior, ya que el reposo mejora notablemente la integración de los sabores.
Elaboración de la Salsa y Presentación
Una vez cocidas las carrilleras, se retiran de la cazuela y se reservan. La salsa resultante se puede colar y, si se desea una textura más fina, triturar con una batidora de mano o en un vaso de batidora. Algunas recetas recomiendan reducir la salsa hasta la mitad para concentrar su sabor o añadir maicena express para texturizarla.
Se vuelven a incorporar las carrilleras a la salsa triturada y se cocinan a fuego lento durante unos 5 minutos más para que se integren los sabores. Se rectifica de sal y pimienta al gusto. Si la salsa queda un poco fuerte, se puede añadir un toque dulce con miel.

Las carrilleras de ternera guisadas con vino tinto se sirven loncheadas y cubiertas con su exquisita salsa. Como acompañamiento, unas patatas fritas, arroz blanco o un cremoso puré de patatas son opciones ideales. También se puede preparar un puré de boniato o un pastel de patata con panceta.
Esta receta es un homenaje a la cocina tradicional y casera, un plato que demuestra cómo ingredientes sencillos y una cocción paciente pueden dar lugar a una experiencia culinaria memorable.
Ingredientes
- 1 kg de carrilleras de ternera
- 2 cebollas medianas
- 2 zanahorias
- 1 pimiento (rojo o verde)
- 2-3 dientes de ajo
- 200 ml de vino tinto
- 500 ml de caldo de carne o agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 hoja de laurel
- Ramitas de tomillo fresco (opcional)
- Harina (para rebozar)
Elaboración
- Limpiar las carrilleras de grasa y telillas. Salpimentarlas al gusto.
- Pasar las carrilleras por harina y sellarlas en una cazuela con aceite de oliva caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retirar y reservar.
- Picar finamente la cebolla, la zanahoria, el pimiento y los ajos.
- En la misma cazuela, sofreír las verduras a fuego medio hasta que estén blandas.
- Añadir el vino tinto y dejar que reduzca a la mitad.
- Incorporar las carrilleras a la cazuela, añadir el caldo de carne o agua, la hoja de laurel y el tomillo.
- Llevar a ebullición, bajar el fuego al mínimo, tapar la cazuela y cocinar a fuego lento durante 2-3 horas, o hasta que las carrilleras estén muy tiernas.
- Retirar las carrilleras y reservar. Triturar la salsa si se desea una textura más fina.
- Volver a poner las carrilleras en la salsa y cocinar a fuego lento unos minutos más. Rectificar de sal y pimienta.
- Servir las carrilleras calientes, napadas con su salsa y acompañadas de la guarnición elegida.