Bizcochos Borrachos de Hernando: Historia y Receta de un Dulce Emblemático de Guadalajara

Los bizcochos borrachos son, gastronómicamente hablando, unos bizcochos totalmente ebrios de licor. Este dulce se ha convertido en un icono de la gastronomía española y latinoamericana. Por su sabor, triunfan allá donde van.

Historia y Origen del Bizcocho Borracho

La elaboración de este manjar es una evolución del preparado de panadería típico de Alsacia desde el siglo XVII, conocido como "kugel" o "kouglof", que significa bola. Se atribuye la invención de este húmedo bizcocho al Rey polaco Estanislao Lesczynski (1677-1766), exiliado en Lorena. Este egregio personaje era, al parecer, un formidable tragón, y aunque adoraba los peculiares bizcochos alsacianos, los encontraba algo secos. Para poder comerlos más fácilmente y así consumir más cantidad se le ocurrió la brillante idea de empaparlos en ron. Como quiera que este ilustre noble era, por otra parte, un rendido admirador de los cuentos de “Las mil y una noches”, bautizó a estos bizcochos con el literario nombre de Alí babá.

Hubo que esperar un poco más de tiempo para que un pastelero parisino, con renombrado establecimiento en la calle Montorgueil, llamado Stahrer, no sólo divulgase este pastel alsaciano emborrachado, sino que lo convirtiese en la máxima especialidad de su pastelería, simplificando su nombre por el de babá. A partir del siglo XIX, fueron denominados en Europa con nombres más finos y literarios, tales como savarín, babá o gorenflot. Sin embargo, hay historiadores que especulan con el hecho de que fue el pastelero Câreme quien popularizó esta receta en Francia y se la facilitó al cocinero del príncipe Schwarzenberg, embajador austriaco ante Napoleón.

Mapa de la ruta de los bizcochos borrachos en España

El Bizcocho Borracho Hispánico

La versión hispánica de esta preparación es el borracho. Este tipo de bizcocho es habitual en la repostería española, pudiéndose encontrar en la provincia de Cuenca (Tarancón y Vellisca), en la provincia de Guadalajara (Guadalajara, Tendilla y Cogolludo), en la de Zamora (Alcañices), en el municipio murciano de Ojós, y en Nájera (La Rioja).

Los borrachos de Tarancón, por ejemplo, nacieron a principios del siglo XX. Se dice que, en 1905, una masa humilde con un toque dulce transformó para siempre la repostería local. Su fama no tardó en expandirse. Primero fueron las tahonas del pueblo las que empezaron a replicarlo. El término “borracho” hace referencia a la humedad de su interior, empapado en un almíbar dulce que le da su jugosidad característica. Es un bocado que no empalaga, que invita a repetir y que, de alguna manera, sabe a infancia, a casa y a tradición.

Una de las maravillas de este dulce es su versatilidad. Por la mañana, se convierten en el compañero perfecto de un café recién hecho. A media mañana, funcionan como un capricho energético. En las sobremesas familiares, son el broche de oro. En celebraciones como bodas, bautizos o cumpleaños, se han convertido en tradición. Con café o té son la pareja ideal para el desayuno. A la hora de la merienda, nada mejor que un chocolate caliente. En celebraciones más formales, recomendamos maridarlos con vinos dulces como moscatel o Pedro Ximénez. Para quienes buscan un toque más fresco, la combinación con helado de vainilla o con nata montada es una auténtica delicia. Y si hablamos de momentos de calma, nada como acompañarlos con una infusión suave, como manzanilla o tila, al final del día.

26/12/2025 La tradición artesana de los bizcochos borrachos de Ojós con Joaquinito

Los Bizcochos Borrachos de Guadalajara y la Pastelería Hernando

Dionisio Pérez, más conocido por su pseudónimo de Postthebussem, decía en el año 1929 de forma ampulosa que “los bizcochos de Guadalajara son prez y gloria de la confitería nacional”. Los borrachos son uno de los dulces por excelencia de Guadalajara. Este dulce no solo es un símbolo de la ciudad, además lleva deleitando cientos de paladares desde finales del siglo XIX.

La elaboración de este dulce se inició en 1880, momento en que Antonio Hernando Guajardo se instaló en Guadalajara. Allí abrió su propia cafetería, en una de las calles céntricas de la ciudad. Entre cafés y otras bebidas y dulces, comenzó a ofrecer bizcochos borrachos en su carta, los cuales pronto se convirtieron en uno de los postres estrella del lugar. Desde entonces, la receta ha pasado de generación en generación hasta nuestros días.

La pastelería Hernando de Guadalajara elabora esta golosina emborrachada por un vino generoso andaluz, lo que le distingue sobremanera del babá europeo por la bebida con la que se le emborracha, además del sutil toque de la famosa miel de la Alcarria. Por medio de esta fórmula, el pastelito era bañado por un vino generoso andaluz con el peculiar toque de la inimitable miel alcarreña.

En los medios escritos, al ilustrar la noticia del cierre de la pastelería Hernando, se mencionaba que el obrador del Polígono de Marchamalo de la empresa Hernando fabricaba en torno a trescientos (300) bizcochos borrachos diarios para ofrecer en sus tiendas.

Interior de la Pastelería Hernando de Guadalajara

Receta de Bizcochos Borrachos de Guadalajara

Aprende a elaborarlos en casa siguiendo esta receta tradicional:

Ingredientes:

  • 2 claras de huevo a punto de nieve
  • 5 huevos enteros
  • 300g de azúcar
  • 125g de harina

Para el baño del bizcocho:

  • 400g de azúcar
  • 500ml de agua
  • 4 cucharadas de miel
  • 100ml de licor de coñac
  • 200ml de vino blanco

Otros:

  • Canela

Preparación:

  1. Poner en la batidora los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su volumen.
  2. Añadir las claras y seguir batiendo.
  3. Tamizar la harina y juntarla con la mezcla anterior en un bol. Se mezcla con ayuda de una cuchara o cucharón.
  4. Se vuelca en un molde y al horno durante 25 minutos a 180º. Una vez listo, cortar en trozos medianos o pequeños.
  5. Hacer la mezcla para bañarlos y, una vez lista, volcar los trozos del bizcocho y dejar que empapen bien.
  6. Se retiran con ayuda de una espátula y se escurren.
  7. Por último, se espolvorea un poco de canela por encima y ¡listos para disfrutar!
Bizcochos borrachos recién elaborados y espolvoreados con canela

Presentación y Consumo

Los bizcochos suelen ser de pequeño tamaño y se suelen presentar en cajitas de papel. Los paquetes estándar son perfectos para quienes quieren llevarse un detalle a casa o hacer un regalo. Cuando se trata de eventos, la personalización es clave. Se preparan bandejas de diferentes tamaños, adaptadas al número de invitados y al estilo de la celebración.

Aunque el nombre sugiere lo contrario, los borrachos de Tarancón no contienen licor; el término hace referencia a su humedad. Al ser elaborados de manera artesanal cada día, se recomienda disfrutarlos en los primeros días para aprovechar al máximo su frescura.

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